Convencido que La casa de los espíritus, lanzada al mundo por la chilena Isabel Allende en 1982, es aún más actual que en su contexto original, el actor colombiano Juan Pablo Raba encaró su participación en la adaptación en formato de serie que ya estrenó en Prime Video.
Lea ‘Fjord’, del rumano Cristian Mungiu se queda con la Palma de Oro del 79 Festival de Cannes
“Si lo pensamos, esta obra es más actual ahora, inclusive, tal vez, de lo que fue en su momento, ¿no? Esta obra, en este momento, es de importancia muy especial con los tiempos que estamos viviendo. Cuando pensamos que hay grupos de hombres que se atreven siquiera a decir que las mujeres no deberían poder votar. Cuando pensamos que esta obra es vetada en muchos países, en muchos territorios”, dice el actor a EL HERALDO.
En ese sentido, el bogotano que da vida al tío Marcos, agrega que ahora, más que nunca, “es que tenemos que leerla, tenemos que tenemos que vivirla, tenemos que entender la importancia que tiene, tenemos que defenderla y tenemos que disfrutarla también”.
El intérprete la leyó hace más de 20 años por lo que no la tenía fresca y hubo que hacer una relectura ya que en su proceso de encarnar a los personajes hay mucha investigación para poder entenderlos.
“Yo no tuve tiempo de hacerlo acá. Es casi que un milagro que lo haya podido hacer. Estaba filmando 2 series paralelas, estaba haciendo Delirio en Colombia y estaba haciendo El clan Olimpia en España. Y acepté también hacer esta porque no me la quería perder, porque me parecía mágico estar ahí. Entonces, tuve que dejarme ir y soltar, que también es un ejercicio muy bonito”.

Luz en la oscuridad
Sin embargo, lo que sí tenía claro era que el tío Marcos era esa luz en la oscuridad en la que transita la novela y también la adaptación, por lo que al momento de ponerse la ropa del personaje todo fue fluyendo.
“El tío Marcos es juego. Cuando fui a Chile y me puse el vestuario por primera vez, lo entendí todo, me dejé llevar completamente por eso, por la imagen de esa persona que se viste así, de la aventura, que ve el mundo como un lugar amplio, no inhóspito y miedoso, sino todo lo contrario, como un lugar para salir a descubrir, a conocer. Y ese fue para mí el tío Marcos, y yo creo que yo tengo esa esa actitud frente a la vida en donde todo es posible”.
Por ello, aunque la aparición del personaje es fugaz en la serie, es el catalizador de la magia en la vida de su sobrina Clara y le da pie a que ella se vaya por ese camino inexplorado y “por eso es tan bonita la participación del tío Marcos, porque es cortica, pero es memorable”.
“Es quien llega a darle, aclara las herramientas que le ayudan a entender su sus poderes, que le ayudan a entender por qué ella veía el mundo así, y él lo que le dice es, a veces no nos entienden a nosotros, pero nosotros tenemos la forma particular de ver las cosas. Yo creo que el tío Marcos es la primera persona que la hace a ella sentirse cómoda con su propia humanidad”.

Matriarcado en la serie
Por otro lado, aunque el colombiano reconoce que no estuvo tanto tiempo en rodaje por lo que no pudo coincidir con la propia Isabel Allende quien es productora ejecutiva, sí tiene claro que la serie es “un matriarcado”.
Además ‘Michael’ se convierte en el biopic más visto en la historia de Colombia
“Cuando te ibas a ese set, lo que era un matriarcado fantástico, una cantidad de mujeres absolutamente adueñadas de sus personajes, de su historia, del texto, y que sacaron adelante completamente esa producción”.
Así alabó a Francisca Alegría la creadora de la serie y actrices como Nicole Wallace, Dolores Fonzi o Francesca Turco, quienes interpretan en sus diferentes etapas a Clara.
Finalmente destacó que la producción fuese una gran muestra del talento latinoamericano con la participación de elenco de Colombia, México, Chile y más y se cuestiona “¿cómo es posible que no hagamos esto más?”.
También Prime Video sorprende con el teaser de ‘Vought Rising’, la esperada precuela de ‘The Boys’
“No puede ser que seamos tantas personas hablando un mismo idioma y que no lo aprovechemos, que nos dejemos llevar por fronteras invisibles, por acentos y por ideas absolutamente pasadas de moda, de pensar que es que un argentino no va a entender el humor colombiano, un colombiano no va a entender al humor del español. Claro que sí, hay formas hay formas de entendernos, y esa es una prueba de ello”.




















