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Siguen creciendo las muestras de rechazo contra las amenazas de muerte al alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y su familia. Desde distintos sectores de la ciudad se han condenado los hechos, al tiempo que han solicitado a las autoridades que adopten medidas que permitan garantizar su seguridad.

La Personería Distrital de Barranquilla indicó que estas amenazas son un atentado “contra la democracia y los DD. HH.”, por lo que instaron a las autoridades a que actúen con celeridad para su esclarecimiento.

Por su parte, Gabriel Navarro, presidente de Asocentro, aseguró que estas conductas criminales representan un ataque no solo contra una persona o una familia, sino también contra la institucionalidad, la democracia y la tranquilidad de todos los barranquilleros.

“Barranquilla no puede ceder ante el miedo ni ante las estructuras delincuenciales que pretenden sembrar zozobra. La ciudad necesita firmeza, unidad y respaldo total a las autoridades legítimamente constituidas”, dijo el líder gremial.

Mientras que el Comité Intergremial Unidos por el Atlántico rechazaron “cualquier acto que atente contra la vida, la integridad y el ejercicio legítimo de las funciones públicas, afectando con ello a toda la institucionalidad y la democracia”.

Desde el Concejo

El presidente del Concejo distrital, Mauricio Villafañez, se sumó a las muestras de solidaridad con el mandatario distrital y fue enfático al decir que “la violencia no puede convertirse en herramienta para presionar o intimidar a quien lidera nuestra ciudad”.

Juan David Abisambra, de Cambio Radical, aseguró que este tipo de situaciones no se pueden normalizar: “Cuando la violencia escala a estos niveles, deja de ser un tema político: es un problema de país que exige respuestas inmediatas. Aquí no caben dudas ni titubeos, toca actuar con toda la contundencia”.

El concejal Frank Chapman aprovechó para hacer énfasis en que este tipo de alertas son el reflejo del panorama actual en el país en materia de seguridad.

“El país no puede seguir normalizando que el crimen intimide a quienes gobiernan. La seguridad no es un discurso, es una obligación y hoy Colombia con su gobierno de paz total está fallando”, agregó el cabildante del Centro Democrático.

A su turno, Rachid Correa, también de Cambio Radical, aseguró que “ninguna amenaza puede silenciar el compromiso de quienes trabajan por el bienestar de la gente. Colombia necesita firmeza, unidad y el respaldo decidido de las instituciones para proteger la vida y garantizar la seguridad”.

Mientras que Andrés Ballesteros, concejal del Centro Democrático, la actual situación no se puede normalizar: “No es momento de callar, debemos exigir garantías reales de seguridad”.