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Como un “riesgo potencial para la salud” de la comunidad universitaria fue calificado el estado actual de los tanques de almacenamiento de agua en la Universidad del Atlántico. Ese es el resultado de una evaluación técnica que se adelantó a dicha infraestructura ante una serie de señalamientos por parte de estudiantes frente a deficiencias en el líquido vital.

El líder estudiantil Cristian Chamorro aseguró que la situación se viene presentado desde hace tres meses debido a la falta de contratación para que se adelante el proceso de clorificación: “Estamos consumiendo agua no potable y la administración actual ha hecho caso omiso”.

Frente a este panorama, el rector temporal del principal centro de educación superior del departamento, Rafael Castillo, aseguró que el Departamento de Infraestructura Física y Servicios Generales adelantó una inspección general y pudo identificar falencias en esta infraestructura.

“Se identificaron condiciones acumuladas de deterioro en varios tanques elevados y subterráneos, incluyendo la presencia de sedimentos, material orgánico, filtraciones, deterioro en accesos y deficiencias en mantenimiento general”, aseguró a través de sus redes sociales.

Castillo también aseguró que dichas condiciones tendrían relación con “rezagos estructurales” en los procesos de mantenimiento y operación de la infraestructura, por lo que se activará un plan de intervención.

“Incluye limpieza, desinfección y mantenimiento integral de los tanques de almacenamiento de agua. La implementación de medidas de control sanitario preventivo, orientadas a garantizar condiciones seguras para el consumo de agua dentro del campus”, anotó.

Al tiempo que indicó que habrá una “evaluación técnica permanente”, con acompañamiento especializado y verificación de cumplimiento de estándares establecidos en la normativa nacional.

A eso se suma la estructuración de un plan de mantenimiento preventivo y correctivo, que evite la repetición de estas condiciones en el futuro: “Estas acciones se desarrollan en concordancia con lo establecido en el Reglamento Técnico del Sector de Agua Potable y Saneamiento Básico (Resolución 0330 de 2017), el Decreto 1575 de 2007 y demás disposiciones aplicables”.

Por último, indicó que desde la alma mater no se ocultarán los problemas estructurales que afecten su funcionamiento, “sino que los enfrentará con rigor técnico, responsabilidad institucional y sentido de lo público”.