Compartir:

Las EPS del régimen contributivo les deben a las clínicas y hospitales del país $7,3 billones, lo que las convierte en los mayores deudores del sistema de salud. Así lo informó ayer la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) al entregar los resultados del estudio realizado en 135 instituciones, con corte al 31 de diciembre pasado.

En su informe, la asociación indica que este resulta ser el mayor monto de deudas en los últimos 18 años, con el agravante de que el 66% es cartera en mora, es decir $4.8 billones.

En el caso de los hospitales, las EPS adeudan $2,9 billones que corresponden al 40% de la deuda total, seguidos por las EPS del régimen subsidiado con $2.3 billones, es decir el 32.5% de la deuda; en tercer lugar el Estado, que incluye los entes territoriales y el Fosyga, con $742.706 millones, que equivale al 10.2% de lo adeudado. El 17% restante lo adeudan empresas de medicina prepagada, aseguradoras Soat, magisterio, IPS, empresas y particulares.

El estudio de la ACHC señala que los mayores deudores de las EPS del régimen contributivo son Nueva EPS, Coomeva EPS y Cafesalud EPS; entre las tres adeudan $1.7 billones con una morosidad promedio del 65% y agrupan cerca de 10 millones de afiliados.

En el régimen subsidiado las EPS que más deben a los hospitales y clínicas son Savia Salud con $557.843 millones, 66% en mora, y Caprecom en liquidación con $291.263 millones, mientras que de los Entes territoriales los mayores deudores son Antioquia $142.000 millones y Valle del Cauca $83.423 millones con una morosidad promedio de 82,1%.

El estudio también advierte que la deuda de las 53 EPS del régimen contributivo y subsidiado que se encuentran actualmente bajo alguna medida de vigilancia de la Superintendencia de Salud, asciende a los $3.5 billones de pesos, es decir el 48% del total de la deuda, situación que podría poner en riesgo la atención de más de 25 millones de afiliados que tienen este grupo de EPS.

Según Juan Carlos Giraldo Valencia, Director General de la ACHC, 'Las dificultades financieras que está generando a las instituciones hospitalarias el acelerado crecimiento de la cartera, el permanente incumplimiento de los pagadores y la debilidad de la vigilancia en el sector, obligan a que el próximo gobierno tramite de manera urgente una reforma estructural al sistema de salud'.