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A 21 días de cumplirse los seis años de la muerte de la subteniente adscrita al Departamento de Policía Sucre, Anyi Lorena Pérez Gómez, no solo no ha habido justicia --como suele ocurrir en Colombia-- sino que aún la Fiscalía General de la Nación no ha establecido cuál es el delito a investigar.

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Ha sido tanta la desidia en el caso, dice el abogado de la familia de la entonces oficial, el profesional del derecho Salvador Gutiérrez Lombana, que en seis años el ente investigador-acusador ha designado para el mismo a cuatro fiscales seccionales y cada uno de estos ha tenido sus propias tesis, pero con ninguna ha avanzado el proceso.

Preclusión

Agrega Gutiérrez Lombana, que es además coronel retirado de la Policía y comandó la institución en Sucre entre los años 2012 y 2013, que lo más “absurdo que ha hecho la Fiscalía con sus dos últimos delegados – Michel Gómez y Beysa Poala Martínez—es solicitar la preclusión del fallido proceso investigativo que han adelantado con el argumento de la atipicidad”.

Y en su criterio, la “atipicidad” se puede configurar en ellos, los fiscales, que no han realizado una buena investigación y tampoco han valorado en debida forma las pruebas que obran en el mismo.

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De acuerdo con el abogado Gutiérrez Lombana, el proceso para esclarecer la muerte de la subteniente que se presentó en el barrio Santa Catalina de la ciudad de Sincelejo en pleno inicio del confinamiento por la pandemia de la Covid-19, despegó bien bajo la dirección de la entonces fiscal 23 Seccional, Soraya Díaz, quien catalogó el caso como un feminicidio, “pero después el proceso fue asumido por el fiscal Manuel Cordero Ibáñez, que en un principio dijo que no era feminicidio, sino homicidio, e hizo varias reconstrucciones de los hechos en Bogotá y de un momento a otro se empezó a escuchar la preclusión que presentaron y sustentaron ante el juez los fiscales Michel Gómez y Beysa Poala Martínez”, relató el abogado de la familia de la subteniente.

Decisión de primera instancia

El juez Tercero Penal del Circuito de Sincelejo con funciones de conocimiento, Juan Carlos Castilla Cruz, se opuso a la preclusión del proceso, al igual que lo hizo la defensa de la familia Pérez Gómez y la Procuraduría Judicial, mientras que la fiscal Beysa Martínez y el abogado de Yeison Orozco Orozco, esposo de la subteniente, apelaron la decisión.

La subteniente Anyi Lorena Pérez Gómez comandaba el CAI de la Cruz de Mayo cuando falleció; antes estaba en Comunitaria.

Ante esto, el proceso, para definir la preclusión o para que continúe y se haga justicia por la muerte de la subteniente Anyi Lorena Pérez Gómez, pasó a la Sala Primera Penal del Tribunal Superior de Justicia de Sincelejo.

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EL HERALDO conoció que llegó el 8 de abril al despacho del magistrado Carlos Barreto, quien será el que lo estudie, analice y con ponencia defina qué va a ocurrir.

La primera instancia es del criterio de que el proceso penal debe avanzar, pero la fiscal Beysa al momento de sustentar la apelación, dijo en audiencia pública virtual que se mantenía en la atipicidad del delito de homicidio y por eso pide la preclusión.

¿Revictimización?

Además, relató que el día de los hechos, el 31 de mayo del año 2020, la subteniente estaba tomando cerveza, de allí que en la prueba de toxicología realizada en Bogotá “porque Sincelejo es muy básica para eso” detectaron licor en su sangre.

Habló además de un carácter fuerte de la joven oficial, lo que desvirtúan quienes la conocieron al decir que la subteniente Anyi Pérez siempre fue apreciada y querida por la ciudadanía sincelejana no solo por su belleza física sino también por su carisma. Además, en todas las fotografías que se conocen de ella, la mayoría uniformada, aparece con una amplia sonrisa, que la caracterizaba.

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Su familia, en especial su mamá y su hermana, dicen que ella era feliz, pero no descartan que tuviera problemas como toda pareja, al tiempo que niegan que ella tuviera comportamiento suicida, como también lo ha dejado entrever la Fiscalía como hipótesis.

Yeison Orozco Orozco, esposo de la oficial fallecida.

Por su parte, el procurador judicial Miguel Pérez, que para esta última audiencia de finales del mes de marzo actuó en reemplazo de su colega Beatríz Gómez, se mostró en desacuerdo con las expresiones lanzadas por la fiscal para presentar a la subteniente fallecida como una mujer celosa. “Lo hecho por la Fiscalía no se privilegia en las pruebas directas, sino en estereotipos sobre la mujer que la revictimizan”.

Y consideró además el procurador judicial que en el caso “hay más elementos punibles que atípicos”, por lo que le pide a la segunda instancia que mantenga la decisión del juez Castilla Cruz.

Finalmente, el abogado de la familia de Anyi Pérez Gómez, la oficial fallecida, se ratifica en que “la Fiscalía no profundizó. No existió ningún esfuerzo. Es negligente, cuatro fiscales en seis años y no han hecho nada. Esta última no se ha leído el proceso. Señora fiscal no confunda a la segunda instancia”, expresó el abogado Salvador Gutiérrez.

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Otra de las críticas en este proceso es que el esposo de la subteniente, que es un suboficial de la Policía de nombre Yeison Orozco Orozco, no ha sido ni siquiera imputado y ha estado presente en las audiencias al igual que sus abogados, por lo que están enterados, con antelación, de las pruebas que obran en el expediente.

Llegó sin signos vitales al HUS

El deceso de la subteniente Anyi Lorena Pérez Gómez ocurrió el 31 de mayo de 2020 a eso de las 5:30 de la tarde. De acuerdo con el reporte de ese entonces, la oficial ingresó sin signos vitales a la sala de urgencias del Hospital Universitario de Sincelejo (HUS), que es el ente de salud más cercano al barrio Santa Catalina, donde ella residía y donde ocurrieron los hechos que cobraron su vida y que seis años después son un misterio.

Lo cierto es que Anyi Pérez presentó un balazo que le causó la muerte. En la escena estaban ella y su pareja sentimental, el también policía Yeison Orozco.

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