El sistema moda vuelve a girar sobre sí mismo y redefine sus códigos. Las bailarinas, durante años símbolo del balletcore y de una feminidad delicada, comienzan a ceder protagonismo ante la irrupción de los zapatos derby.
Esta transición no es abrupta, sino parte de un proceso natural en el que la industria busca nuevas siluetas que respondan a las exigencias contemporáneas como la comodidad, versatilidad y el carácter.
Durante más de una década, las bailarinas dominaron tanto el street style como las pasarelas. Referentes como Alexa Chung y Kate Moss las convirtieron en piezas clave del armario, mientras casas de moda como Ferragamo, JW Anderson y Simone Rocha reforzaron su vigencia en pasarela.

Incluso tras el auge de las chunky sneakers de la era Y2K —con marcas como Fila o Buffalo—, el balletcore logró reinventarse con sneakerinas, mocasines de segunda piel y versiones elevadas de la bailarina clásica.
Sin embargo, la narrativa estética de 2026 apunta hacia una silueta más estructurada y funcional. Es ahí donde el derby entra en escena, este es un zapato que tiene líneas limpias, construcción abierta con cordones y una estética que oscila entre lo masculino y lo refinado, alineándose con la tendencia genderless que domina la moda actual. Así lo explicaron a EL HERALDO la diseñadora de modas Karen Guevara y la estilista Daniela Riaño.
Herencia europea
El auge del derby no solo responde a una cuestión estética, sino también a su riqueza histórica. Este modelo, ha recorrido siglos adaptándose a distintos contextos. Algunos historiadores lo vinculan a Edward Smith-Stanley, quien habría solicitado a su zapatero un diseño que conjugara resistencia y elegancia. Otros lo asocian a necesidades militares, destacando su practicidad en terrenos exigentes.

“Lo cierto es que, desde su consolidación en el siglo XIX como calzado deportivo y de caza, el derby evolucionó hasta convertirse en una pieza clave del vestuario urbano. Su construcción abierta, a diferencia del oxford, permite mayor ajuste y comodidad, lo que lo hace especialmente atractivo en climas cálidos como los del Caribe. En ciudades como Barranquilla, donde el calor condiciona el vestir, este tipo de calzado ofrece una solución ideal, transpirable, ligero y adaptable a múltiples ocasiones”, dijo Karen Guevara.
La diseñadora agregó que, el derby posee un valor simbólico que conecta con la cultura y la música. Íconos como Serge Gainsbourg popularizaron versiones más suaves y flexibles, como el modelo Zizi de Repetto, aportando una estética relajada y artística que hoy vuelve a resonar en las nuevas generaciones.
De la pasarela al street style
El derby recoge esa herencia del movimiento y la fluidez, pero la traduce en clave contemporánea. Firmas como Repetto han liderado esta transición, conectando el lenguaje de la danza con una estética urbana. Hoy, figuras como Lily-Rose Depp y Kaia Gerber adoptan esta silueta, consolidándola como tendencia global.

“En pasarela, el derby ha sido reinterpretado desde múltiples ópticas. Casas como Celine lo incorporan dentro de un preppy afrancesado, pero hay propuestas más accesibles como Zara que lo democratizan para el consumo masivo. Versiones en cuero flexible, acabados acharolados o tonos neutros, especialmente el blanco, dominan la temporada, aportando frescura y sofisticación”, anotó Daniela Riaño.
¿Cómo llevarlos?
Karen Guevara afirma que este es un zapato que aporta estructura sin perder comodidad. Funciona tanto en looks formales como en propuestas más relajadas. Desde su perspectiva, la clave está en jugar con las proporciones.
“Combinar derbies con pantalones de sastrería ligera, faldas midi o incluso vestidos vaporosos para generar contraste. El calzado permite construir estilismos equilibrados. Se puede llevar con denim para un look casual o con piezas más sofisticadas para elevar el outfit. Es un comodín que responde a la vida real”, afirmó.
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Por su parte, la estilista destaca entre sus recomendaciones apostar por tonos claros en temporadas cálidas, especialmente el blanco, que funciona como un “reset” visual frente al calzado oscuro del invierno. También hay que explorar texturas como el charol o el cuero napa para añadir dimensión al look”.





















