Un meteoro con un peso aproximado de 7 toneladas atravesó velozmente el cielo de Cleveland a 72.420 kilometros por hora el pasado martes 17 de marzo antes de desintegrarse con un fuerte estruendo, generando preocupación entre los habitantes, quienes inicialmente temieron que se tratara de una explosión.
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Asimismo, a pesar de que eran las 9:00 de la mañana, personas en distintos estados pudieron observar la intensa bola de fuego. La Sociedad Americana de Meteoros confirmó haber recibido reportes desde Wisconsin hasta Maryland. La NASA informó que el objeto medía casi 1,83 metros de diámetro.
Por otro lado, el astrónomo Carl Hergenrother, director ejecutivo de la organización, manifestó que “este realmente parece una bola de fuego, lo que significa que es un meteorito, un pequeño asteroide”.
Y añadió que “se lanzan tantos objetos al espacio que muchas veces lo que se ve arder son simplemente satélites que reingresan a la atmósfera. Pero normalmente esos no se vuelven especialmente brillantes”.
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Además, el meteoro fue visto por primera vez a unos 80 kilómetros sobre el lago Erie, cerca de Lorain, y avanzó más de 55 kilómetros por la atmósfera superior antes de fragmentarse sobre Valley City, al norte de Medina, según un comunicado de Bill Cooke, encargado de la Oficina de Entornos de Meteoroides de la NASA en Huntsville, Alabama.
Al explotar, liberó una energía equivalente a 250 toneladas de TNT, generando la detonación que también fue percibida por el personal del Servicio Meteorológico Nacional en Cleveland. Por el momento, no se han reportado hallazgos de fragmentos.
“Podría haber algunos fragmentos pequeños, pero gran parte se habría consumido en la atmósfera”, señaló Brian Mitchell, meteorólogo del NWS.
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Hergenrother explicó que meteoros caen en algún punto de Estados Unidos aproximadamente una vez al día, mientras que partículas más pequeñas de polvo espacial podrían descender unas 10 veces por hora.
Finalmente, los científicos utilizan una red de cámaras especializadas para rastrear estos fenómenos, aunque cada vez más ciudadanos capturan estos eventos con teléfonos celulares y cámaras de seguridad.
“Ahora los estamos viendo, y continuamente aparecen docenas de videos”, comentó Hergenrother.





















