Preparada para una travesía que cambiará su vida, Luciana Zambrano Marbello, de 13 años, ha logrado lo que muchos solo sueñan: ser seleccionada para una estancia espacial en Madrid, con todos los gastos pagos, gracias a su destacada participación en el Concurso Apolo, en la categoría de Robótica.
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Esta estudiante de octavo grado del Instituto La Salle de Barranquilla logró superar un arduo proceso de clasificaciones regionales y departamentales, logrando representar a Colombia en este prestigioso evento, organizado por Redcolsi (Fundación Red Colombiana de Semilleros de Investigación).
Con la emoción a flor de piel, Zambrano habló con EL HERALDO sobre lo que representa esta conquista en su crecimiento personal y la motivación que le brinda para continuar construyendo su futuro.
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“Me sentí bastante emocionada cuando escuché mi nombre porque esto me inspira a seguir adelante, a saber que puedo lograr más cosas”.
El galardón se obtuvo gracias al proyecto titulado ‘Farmer Robot: estrategia agrícola para hábitats en planetas distantes’, que tuvo como objetivo la creación de un robot especializado en la gestión de siembra de semillas. Fue realizado en conjunto con su profesor de tecnología, Nelson Rojas.
Un apasionante desafío
La mente inquieta de Zambrano no descansó hasta lograr construir de manera efectiva un robot que se convierte crucial para la construcción de hábitats humanos sostenibles en planetas lejanos, emulando tareas agrícolas esenciales para asegurar la seguridad alimentaria en entornos extraterrestres.
“Primero diseñamos el robot y el código para que se pudiera mover y se quedase en un lugar. Además de eso, lo construimos con una base, motores y el robot ya se podía mover y deja caer la semilla. También puede medir la temperatura, luminosidad y ruido del ambiente”, comentó la estudiante.
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Su profesor de tecnología, Nelson Rojas, la acompañó en esta aventura. Y es que en la institución poseen un equipo de investigación en Robótica llamado ‘Terraformers’, el cual tiene la misión de terraformar planetas distantes.
“En este caso se decidió pensar que en nuestro planeta en algún momento se agotarán los recursos, esas es una realidad cada día más latente, pensamos en la posibilidad de explorar otros planetas fuera del sistema solar o también cercanos o dentro de nuestro sistema solar y cómo podíamos hacer para garantizar una seguridad alimentaria y pensamos en los bancos de semillas que hay en la Antártida”, indicó Rojas.
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Para ello se diseñaron los prototipos de los robots, estableciendo las condiciones necesarias para la detección de la humedad del suelo, un factor crítico para el éxito de los cultivos en condiciones alienígenas.
“Una de las formas de nosotros como especie para garantizar nuestra seguridad alimentaria en otro planeta sería la siembra de semillas, por eso nació el proyecto de ‘Farmer Robot’ como estrategia agrícola en planetas distantes”, manifestó.

Los nervios se vencieron
En la recta final de la competencia, Luciana recuerda los momentos intensos y emocionantes que vivió junto a su mentor. Toda una mezcla de tensión estuvo protagonizando los minutos previos al escuchar su nombre como la flamante ganadora.
“Recuerdo que enviamos el video, hicimos toda la presentación, la memoria técnica y yo seguía muy nerviosa, ansiosa por conocer el resultado”, dijo la estudiante.
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Ahora se prepara para participar en una estancia espacial en Madrid que se realizará del 9 al 14 de junio y se encuentra con las mismas ganas y confianza de traerse un nuevo título.
“Confío mucho en que se podrá lograr. Ya quiero que lleguen esos días. Tenemos que presentar el proyecto y también vamos a aprender varias temáticas sobre el espacio”.
“No hay que dejar de soñar”
A sus 13 años, Luciana tiene claro que desea seguir construyendo robots en un futuro. Se está disfrutando cada etapa de su aprendizaje y espera que otros niños nunca dejen de trabajar hasta conseguir sus anhelos.
“No quiero dejar de construir robots. Todos podemos lograr nuestros sueños si somos persistentes. Deseo hacer más robots que le hagan bien a la sociedad”, afirmó.
Luciana es la única niña que hace parte de esta área en su institución y el profesor Rojas cataloga de importante la inclusión de más estudiantes como ella. “Ella es una campeona porque es incansable y tratamos de motivar a que más niñas vean que también se pueden mostrar en este campo”.





















