
Las fiestas patronales de San Antonio, en Turbana, por poco terminan en tragedia. El Rey de los Pueblos, Farid Ortiz, no se presentó en un certamen que había sido promocionado meses antes y la gente, literalmente, se volvió loca la madrugada de ayer después de esperar más de seis horas al cantante.
Los turbaneros iracundos al ver que su ídolo no llegaba se armaron de lo que encontraron y con botellas, palos, piedras y hasta las gorras de papel que fueron repartidas por los organizadores, arremetieron contra lo que estaba en pie en la plaza del pueblo.
'Incluso la estatua de San Antonio fue atacada. Le partieron la nariz y la aureola se perdió, no se sabe qué pasó con ella', contó Valentina Suárez.
El alcalde Heyder Flórez dijo que la situación se salió de control a la una de la madrugada. Más de 2.000 personas que participaban del gratuito festejo, patrocinado por la Alcaldía y Cervecería Águila, se desesperaran, agredieran a los encargados del sonido y les destruyeron la camioneta.
En la plaza no quedó nada en buen estado. 'Acabaron con todo lo que pudieron. No voy a decir que fue todo el pueblo, pero mucha gente perdió la cabeza. Hasta a mi casa le tiraron piedras. Por fortuna no hubo víctimas mortales que lamentar, solo algunos borrachos escalabrados', afirmó Flórez.
Testigos dijeron que la protesta se calentó cuando un locutor, creyendo que podía controlar la situación, le mintió al público diciendo que Ortiz ya estaba en el municipio y había pedido 15 minutos para comer algo y luego presentarse en tarima, pero los minutos fueron pasando y el cantante vallenato nunca se presentó. La situación hizo que la gente no se aguantara más y comenzó el brote de violencia.
'Eso parecía el fin del mundo: la gente peleaba entre sí y los cuatro policías presentes no podían calmar la situación. La asonada duró dos horas hasta que vinieron refuerzos de Cartagena', aseguró Colombia Julio, madre del Alcalde.





















