La casa de la familia Jiménez en el corregimiento Puerto Nuevo, en zona rural de San Pelayo, quedó convertida en cenizas en la madrugada de ayer tras un incendio que al parecer fue provocado por un cortocircuito que se originó en una de las habitaciones.
Para colmo de males no hubo bomberos para apagar las llamas debido a que en San Pelayo no hay cuerpo de bomberos, el organismo de socorro de Cereté, municipio más cercano, no pudo atender la emergencia por falta de combustible y una máquina procedente de Montería sufrió un daño mecánico a la altura del corregimiento de Carrillo.
'Quedé solamente con la pijama que tenía puesta porque hasta las sandalias se me quemaron. Estas que tengo puestas me las prestó una vecina', narró a EL HERALDO Dolis Jiménez, una de las personas afectadas.
Por fortuna la tragedia no pasó a mayores, debido a que las casas vecinas están construidas en bahareque y con techo de palma y a escasos metros existe una venta de gasolina.
El comandante del cuerpo de bomberos de Montería, Capitán Jorge Eliécer Arbeláez, dijo que el daño mecánico que sufrió el camión fue una situación fortuita.
'Si hubiésemos llegado no habríamos hecho nada porque ya la casa estaba consumida por la candela', sostuvo José Díaz, uno de los socorristas que cuidaba la máquina varada en la carretera rural entre San Pelayo y la población donde ocurrió la emergencia.
En Córdoba sólo tres de los 30 municipios cuentan con esta clase de institución, que son: Montería, Cereté y Lorica. EG


