La Misión de Observación Electoral (MOE) advirtió sobre un incremento de los riesgos asociados a la violencia política y la acción de grupos armados en distintas regiones del país. En su más reciente análisis, la organización identificó 28 capitales con algún nivel de riesgo electoral, entre ellas Barranquilla, que figura entre las diez ciudades con mayores alertas. En diálogo con EL HERALDO, Javier Rosero, el coordinador de la MOE en el Atlántico, explicó el panorama del departamento, respondió a las preocupaciones sobre posibles irregularidades y entregó recomendaciones para garantizar una jornada democrática en paz.
¿Cómo han visto y cómo perciben estas elecciones? Desde la función que cumple la MOE, ¿cuál es el análisis de estos comicios?
Con respecto a estas elecciones tenemos una situación que refleja un contexto social, cultural y político cada vez más complejo. Desde la MOE hemos detectado un aumento del riesgo electoral asociado principalmente a factores de violencia derivados de la acción de grupos armados.
Actualmente hay 28 capitales del país con algún nivel de riesgo electoral. En la región Caribe tenemos tres ciudades dentro de ese grupo: Riohacha, Santa Marta y Barranquilla. Esta última ocupa el puesto 10 en el ranking nacional de riesgo, lo que implica una situación que requiere especial atención.
De cara a las elecciones presidenciales, ¿cómo se encuentra el Atlántico en este aspecto?
Desde la MOE hemos identificado que la subregión Norte del Atlántico, que para nosotros corresponde al área metropolitana de Barranquilla —Barranquilla, Soledad, Galapa, Puerto Colombia y Malambo— también se encuentra catalogada en riesgo.
Dentro de las subregiones con mayores niveles de riesgo electoral del país, el norte del Atlántico ocupa el puesto 58.
Siempre ha existido la percepción de que la región Caribe es donde más se presentan delitos electorales relacionados con compra de votos. ¿Los datos respaldan esa afirmación?
En todo el país existen riesgos electorales y denuncias por posibles irregularidades. Desde la MOE contamos con una plataforma ciudadana llamada Pilas con el Voto, donde cualquier persona puede reportar situaciones que considere anómalas.
A la fecha, el Atlántico registra 19 alertas y Bolívar 15. Sin embargo, Bogotá, por ejemplo, registra 21 denuncias. Por eso, los datos no permiten afirmar que la Costa Caribe tenga un nivel superior al resto del país. Existen riesgos importantes en distintas regiones y hay departamentos que requieren especial atención, como Antioquia, Arauca y Cauca.
¿Cómo está Barranquilla específicamente en materia de fraude electoral e influencia de grupos armados?
Actualmente Barranquilla registra cuatro denuncias relacionadas con irregularidades en puestos de votación. Estas situaciones incluyen, por ejemplo, la presencia de publicidad política cerca de los puestos o actividades de militantes y simpatizantes de campañas en lugares donde no deberían desarrollarse ese tipo de acciones.
En cuanto a presencia de grupos armados, existe una alerta por posible actuación del ELN, además de indicios sobre grupos armados no identificados y amenazas contra líderes sociales locales.
Comparadas con otras elecciones presidenciales, ¿estas presentan características diferentes o mantienen tendencias históricas?
Hemos observado un incremento en los factores de violencia asociados a los procesos electorales.
Desde la MOE, los mapas de riesgo suelen presentar pocas variaciones entre las elecciones legislativas y presidenciales. Sin embargo, esto ya ocurrió en 2022 y está volviendo a suceder ahora, lo que indica que la situación se ha vuelto más crítica en los últimos años.
Cuál es el llamado de la MOE a la ciudadanía y a todos los actores involucrados en las elecciones de este domingo?
Tenemos dos mensajes fundamentales. El primero es que toda la ciudadanía salga a votar. Las autoridades están brindando las garantías necesarias para que los ciudadanos del Atlántico puedan ejercer su derecho al voto en condiciones de seguridad y tranquilidad. Independientemente de las preferencias políticas, es importante que todos participen. El segundo es que cualquier irregularidad sea reportada de inmediato a las autoridades competentes o a través de la plataforma Pilas con el Voto. Lo más importante es mantener una comunicación fluida y oportuna para que cualquier situación pueda ser atendida adecuadamente.




















