La Gran Consulta por Colombia, la principal y más robusta alianza de la centro-derecha colombiana, llegará a los comicios del 8 de marzo como la principal fuerza política con –sobre el papel– la alianza más sólida, alejada de las fracturas internas y un propósito claro y público: vencer al petrismo en las próximas elecciones pase lo que pase. Y, en medio de esa intención, hasta ahora, Abelardo De la Espriella y Sergio Fajardo, que irán directamente a primera vuelta, son los nombres que podrían servir de rueda de auxilio en caso de que el ganador de la consulta interpartidista no consiga un importante número de respaldos en la carrera electoral.
Leer también: 60% de los colombianos cree que la democracia se está debilitando
Paloma Valencia, Juan Manuel Galán, Juan Daniel Oviedo y Vicky Dávila, que encabezaron la intención de voto en la última encuesta, junto a Juan Carlos Pinzón, Enrique Peñalosa , Aníbal Gaviria, Mauricio Cárdenas y David Luna integran esta alianza interpartidista. EL HERALDO, en esta primera entrega, analizará los movimientos y propuestas de los últimos cuatro nombres.
“A mí me apasiona trabajar por mi país, es lo que he hecho toda la vida. Toda mi vida he estado estudiando, pensando, soñando con qué es lo que debería ser Colombia y cómo podría ser. Entonces uno como que se desespera de no poder hacer nada y tiene que hacerse elegir. Y mi propuesta es básicamente lograr que Colombia se vuelva un país desarrollado. Eso ya está inventado. Entonces, primero que todo, seguridad para tener vida civilizada, para que se haga efectivo un derecho que se nos olvidó incluir en la Constitución, que es el derecho a vivir sin miedo y para que haya inversión. Porque debemos aprender que la única manera como vamos a volvernos ricos es con más inversión privada, empresas pequeñas, medianas o grandes”, manifestó Enrique Peñalosa a EL HERALDO.
De acuerdo con el ex alcalde de Bogotá, “aquí no estamos escogiendo solamente un presidente, sino dos sistemas completamente distintos. Unos sistemas que ya fracasaron, vuelvo a decir, es que estos señores no se han dado cuenta de que el comunismo fracasó. Los jóvenes hoy ya ni siquiera saben qué es el comunismo, porque hace tanto tiempo que eso fracasó, era muy distinto en mi juventud. Por eso es que hubo guerrilla en Colombia, porque estas guerrillas supuestamente querían plantar el sistema comunista en Colombia y había países comunistas que apoyaron esas guerrillas, como Cuba, como Rusia, como algunos países de Europa oriental”.
Postura de Pinzón
Camina con la seguridad de quien siente que ya hizo la tarea. Saluda, escucha, se deja tomar fotos. Y cuando habla de la Gran Consulta por Colombia no lo hace como aspirante, sino como quien ya se imagina la escena siguiente.Dice que está listo. No para competir, sino para unificar.
“Me siento muy listo para hacer esta labor de ser la persona que unifica a los colombianos”, afirma. Y enseguida dibuja el horizonte que persigue: ganar el 8 de marzo y convertirse en el punto de encuentro no solo de los nueve candidatos que hoy están en la baraja, sino de otros sectores que —según él— también quieren un giro.
“Soy de las pocas personas que no tengo presidentes trabajando para mí ni empresarios dueños de mi gestión”, asegura. Lo que siente, insiste, es reconocimiento. “La gente dice: –Pinzón es el que conoce los temas, el que ya presentó las políticas–”.
“Esta es una campaña que ya tiene las soluciones que necesita la gente. Estamos listos es para implementar y producir resultados”, agregó.
Sin embargo, las encuestas, dice, no lo desvelan. Recuerda que entre el 30 % y el 40 % del electorado sigue indeciso y lejos de los extremos. Allí cree que está su espacio.
“Yo una encuesta la respeto mucho, pero cuando la veo siento que me toca trabajar el doble o el triple”, afirma. Para él, la verdadera medición no está en los gráficos, sino en la urna. “La encuesta real es la del 8 de marzo”.
Pero el tono se endurece cuando habla de salud. La muerte del niño Kevin Acosta —en medio de denuncias por negligencia— lo indigna. Y convierte la entrevista en un llamado político.
“Llegó la hora de que el Congreso estrene la moción de censura contra el ministro Guillermo Jaramillo”, dice, sin matices. Lo acusa de haberle hecho daño al sistema y de burlarse del dolor de las familias.
El reclamo de Gaviria
Para Anibal Gaviria algo se está rompiendo en la democracia colombiana.
“Nunca habíamos visto que un gobierno pusiera en duda los mismos mecanismos por los cuales fue elegido”, lanzó, con una mezcla de incredulidad y reproche.
Para Gaviria, cuestionar la estructura electoral colombiana —esa que ha sido observada y validada durante años por misiones internacionales— no es un gesto menor ni una disputa retórica más. Es abrir, en sus palabras, “una grieta profunda en la legitimidad de nuestro sistema”.
El ex gobernador de Antioquia habló de credibilidad como quien habla de un puente: algo que tarda años en construirse y segundos en dinamitarse.
“La credibilidad sobre el mecanismo más reconocido para ejercer la democracia no se puede debilitar”, insistió.
“Esas críticas solo aumentan el volumen de los vientos autoritarios que soplan desde diversas orillas”, advirtió.
Posteriormente, giró el foco hacia otro fenómeno que considera igual de inquietante: partidos políticos que sugieren a los ciudadanos no acudir a las urnas. Lo llamó, sin rodeos, “el mundo al revés”.
“La esencia de la relación entre la ciudadanía y la política son las elecciones”, recordó. Y enseguida subrayó la paradoja: “Recomendar que no se asista a las urnas es un contrasentido, un ataque a la integridad de los propios partidos”.





















