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Josefina Villarreal

Para la economía colombiana marcó un hito el acuerdo comercial que permite a los productos nacionales competir sin restricciones en el mercado estadounidense, nuestro principal aliado comercial. Al día de hoy uno de cada tres pesos que exportamos va a los Estados Unidos; cifra que se espera crezca considerablemente durante la próxima década.

De acuerdo con Camilo Almanza, profesor del IEEC y coordinador de la Maestría en Economía de Uninorte, seis meses es un periodo de tiempo muy corto para hacer un diagnóstico de sus resultados.

Sin embargo, si interpretamos la información emitida por el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Sergio Díaz Granados, en el contexto económico de ambos países podemos hablar de los primeros resultados.

Durante lo que va corrido del 2012 se registra un crecimiento del 6,7% en las exportaciones hacia Estados Unidos, a pesar de que la economía norteamericana apenas se expandió un 2%. Asimismo, hemos exportado mil millones de dólares más que en el mismo período de 2011.

Los lácteos son los productos que más terreno han ganado gracias al TLC. Exportaciones de este tipo han crecido en un 200%. Paradójicamente, este fue uno de los sectores más reacios durante el proceso de negociación.

Es de destacar que las ventas de perlas finas, piedras y metales preciosos subieron en un 42,8%. Históricamente esta industria colombiana ha sido reconocida por la belleza de sus materiales y la calidad de sus artesanías, pero anterior al 15 de mayo los aranceles la hacían poco competitivas en el mercado estadounidense.

Lastimosamente no se encuentran cifras favorables en la manufactura en general, razón por la cual no se espera que en estos seis meses el TLC haya sido un generador de empleo en el país. Nuestra industria manufacturera no se preparó con tiempo y no ha podido sacarle provecho al tratado.

En cuanto a las importaciones es importante destacar dos aspectos. Primero, la evolución de aquellos productos que contaban con contingentes arancelarios, los cuales han sido poco dinámicos. Solo la importación de leche en polvo muestra un comportamiento esperado: se han importado 2,5 de los 5,5 millones de kilogramos autorizados a entrar en el país.

Pero en el caso del queso solo se ha importado el 21,6% permitido, de la carne de bovino el 4,6% y de productos lácteos procesados el 3,9%. Por su parte, no se han registrado importaciones de frijol seco; producto que cuenta con un cupo de casi 16 millones de kilogramos hasta el 31 de diciembre de 2012.

Vale la pena resaltar el hecho que desde el pasado jueves, cumplidos los seis meses, empezaron a entrar al país productos como los cuartos traseros de pollo y arroz, cuyo impacto genera grandes expectativas.

Para los productores nacionales es preocupante, pues ya manifestaron la vulnerabilidad de ambos sectores frente a una eventual baja en los precios por las importaciones. Mientras que los consumidores esperan conseguir una disminución en el costo de la canasta familiar, gracias al consumo de pollo y arroz estadounidense.

Ante estos resultados aun no se puede establecer un ganador o un perdedor de los primeros meses. En el mediano plazo se espera que los beneficios para ambas economías sean favorables.

Retos para la región Caribe. Para Almanza lo que suceda en los próximos seis meses dependerá del desempeño de ambas economías. 'Si la norteamericana crece a un buen ritmo, esperaríamos que las exportaciones hacia ese mercado se incrementen, si eso no ocurre podríamos observar su estancamiento o incluso su disminución'.

Colombia y la región Caribe podrán sacar provecho del tratado en la medida que sea competitivo. Para esto, según Almanza, debemos poseer unos requisitos básicos, como estabilidad macroeconómica, una buena infraestructura, educación primaria y secundaria de calidad, y mercados eficientes de trabajo, financiero y de bienes.

En el caso de región, el panorama no es muy esperanzador para algunos de estos indicadores. En lo que se refiere a capital humano, de las 22 ciudades capitales del país, de acuerdo con Índice de Competitividad Global del Observatorio del Caribe, Barranquilla, Santa Marta y Cartagena se ubican en los puesto 14, 11 y 20 respectivamente. En infraestructura, estas mismas ciudades se encuentran en los puestos 12, 16 y 19.

Si la región espera convertirse en protagonista de estos procesos comerciales, no podemos desistir en la tarea de mejorar estos indicadores para ser competitivos. Los retos son muchos pero son necesarios para aprovechar las oportunidades que se nos presentan.

Un reto empresarial

El jueves 22 de noviembre, en el Centro de Convenciones Combarranquilla – Country, se realizará el III Foro Caribe Siglo XXI: TLC Colombia – USA: Un reto empresarial. Organizado por EL HERALDO y Uninorte, con el patrocinio de la Alcaldía de Barranquilla y el apoyo de Combarranquilla.

Durante el Foro se analizarán las oportunidades y retos que tienen las pymes para aprovechar al máximo las oportunidades que ofrecen los acuerdos comerciales internacionales. Asistirán expertos y representantes del Gobierno.

Crecimientos de las exportaciones hacia EU - Importaciones desde EU de productos con contingentes arancelarios (Infografía)

ALIANZA EL HERALDO Y UNIVERSIDAD DEL NORTE