La fórmula que se utiliza fija un rango de 1,5% de variación en el precio final al consumidor, al alza o a la baja, de acuerdo con el comportamiento de los precios internacionales. Al dar a conocer su decisión, el Ministerio de Minas y Energía precisó que se 'continúa aplicando una política de precios de la gasolina y del ACPM que blinda a los colombianos de cambios extremos en el costo de los combustibles'. El anuncio del Ministerio no fue bien recibido por los colombianos, porque este incremento termina incidiendo en los costos de la canasta familiar.