El Heraldo
Barranquilla

“Gracias a Dios la babilla no se llevó a mi hijo”

Dumas De La Hoz "Omar Escorcia, en el lugar donde sufrió el ataque, recuerda apartes de los angustiosos momentos que vivió. "

Las agujas del reloj marcaban las 6 a.m. Omar Escorcia Rodríguez llevaba alrededor de una hora de estar en pie trabajando en la ladrillera ubicada en el sector de Caño Grande, en la zona rural de Palmar de Varela y a escasos 20 minutos del casco urbano de la población, donde ocasionalmente  labora para ayudar a sus padres y  a sus tres hermanos.

La mañana del martes se quedaría clavada en sus recuerdos y en su piel,  incluso más profundo que la  herida y la cicatriz que le dejó en su mano derecha el ataque de una babilla que lo sorprendió mientras  lavaba sus pies en la orilla del jagüey que se encuentra justo enfrente de la ladrillera donde el niño de 13 años se rebusca de vez en cuando para colaborar con los suyos.

Omar vivió los segundos más angustiantes de su corta vida   cuando agachado para extraer  agua del jagüey se vio sorprendido por el animal salvaje que intentó morderlo en la cara, por lo menos así es como lo recuerda este valiente muchachito. “Yo estaba agachado  cogiendo agua y de repente vi que la babilla se me mandó encima  tirándome en la cara, metí la mano y ahí se me prendió y  comencé a gritar. Me estaba como meneando y yo me agarré duro de unos trupillos, le pegué con la pierna y enseguida me soltó. Me quería era llevar pa’l agua ”, recordó.

Los hermanos Jair y Jhon Jairo Algarín, trabajadores de tiempo completo de la ladrillera, acudieron tras escuchar los gritos desesperados de Omar. “Nosotros sentimos los gritos y salimos corriendo a ver qué era lo que pasaba y lo encontramos ahí con la mano ensangrentada y asustado, de una lo cargamos y lo montamos a un motocarro y lo llevamos hasta el centro de salud”, contó Jhon Jairo.

Benita Rodríguez, madre del menor, recordó que un primo suyo le llevó la mala noticia a su casa ubicada en el barrio Las Flores, en la calle 3 No. 11- 33. “Me fui para el Centro de Salud enseguida con el corazón en la boca y llorando. Gracias  a mi Dios que esa babilla no se llevó a mi pelao”, aseguró un poco más reposada luego del terrible sofoco.

Katia Hernández, la enfermera que lo recibió y quien labora en el Centro de Salud de Palmar, indicó que “al niño lo atendió el doctor Miguel Pedrozo, se procedió a limpiarle la herida, a desinfectarla, se le cogieron 18 puntos en la mano derecha, no hubo tendones comprometidos y se le aplicaron antibióticos para evitar posibles infecciones, además desinflamatorios. Al niño se le dio de alta dos horas después y ahora tiene que venir todos los días a sus curaciones y a que le retiren los puntos en 8 días”.

El pasado 1° de agosto el carpintero Carlos González fue mordido en una pierna por un caimán. Respecto a este ataque la CRA señaló en comunicado de prensa que se hace necesario activar el plan de contingencia que debe contemplar anuncios a través de vallas en estas áreas que alerten sobre la presencia de esta especie o de otras que puedan atacar a la población.

Por Carlos Polo

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.