Compartir:
97994-plomo2121%5B1%5D.jpg

En la vereda La Bonga, en jurisdicción del municipio de Malambo, se detectó intoxicación por plomo en algunos vecinos de la comunidad.

El instituto Nacional de Salud, tras el estudio iniciado el pasado 26 de diciembre por la Secretaría de Salud Pública del Atlántico donde se le solicitaba al Grupo de Virología del INS varias muestras viscerales de la comunidad, emitió los resultados con el fin de descartar el dengue y la posible intoxicación con Plomo.

En octubre de 2012, Salud Pública ya cerró un pozo de aguas profundas que pretendía ser utilizado para el manejo del consumo humano, en la Vereda La Bonga, debido a que encontraron la presencia de ese material tóxico.

Este sector de Malambo presenta una población de unas cuarenta familias, donde 250 personas están expuestas, ya sea por la piel, por las vías respiratorias o por contacto digestivo, al consumo indirecto emanado de la fundición de plomo en las fábricas de los alrededores.

La comunidad ya emitió el año pasado una denuncia pública puesto que los vecinos habían presenciado la muerte de varios animales, pero la ausencia de pruebas paralizó el proceso. Ahora, con la recopilación de datos, la Secretaría de Salud Pública, junto con la Autoridad Ambiental representada por la Corporación Autónoma Regional del Atlántico, CRA y la alcaldía del municipio tomarán medidas para evitar el desarrollo del contagio.

Las muestras fueron realizadas a través de la técnica de la Espectrofotometría de Absorción Atómica por Horno de grafito a diez de los habitantes que estaban en zonas de peligrosidad y en ellos se detectó que 'el 70% de los pacientes presentan niveles de plomo sanguíneo por debajo del máximo valor aceptado para la Población no expuesta, un 10% presenta valores dentro del rango aceptado para Población ocupacionalmente expuesta, mientras que un 20% muestra valores de absorción compatible con intoxicación', comenta David Peláez, Secretario de Salud.

'El plomo es un metal altamente pesado que se manifiesta como un tóxico perjudicial para el ser humano y, aunque sus síntomas no son inmediatos, es gradual', añade. Entre algunas de las consecuencias de su contaminación en el cuerpo pueden ser cólicos abdominales, comportamiento agresivo, anemia, estreñimiento, dificultad para dormir, dolores de cabeza, irritabilidad, inapetencia, falta de energía, reducción de la sensibilidad o la pérdida de habilidades en el desarrollo de los niños.

Una vez alertadas las autoridades, el INS, recomienda una inspección de campo a fin de caracterizar las condiciones ambientales de los intoxicados y prevenir la contaminación de otros usuarios.

La recuperación completa de una intoxicación crónica con plomo puede durar meses e incluso, años. Por ello, algunas de las medidas a tomar será alertar a las personas junto con la Secretaría de Salud para que comiencen el muestreo sanguíneo de los expuestos, la vigilancia y el control del agua, además de un llamado de alerta a través de los medios de comunicación.

David Peláez asegura que para frenar la intoxicación crónica tanto de los afectados como de los que están en riesgo de serlo la medida más razonable sería 'reubicar bien a la población, o bien a las empresas'.

Por Paula Romero