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“Hay amores que matan”, esa frase popular que se refiere a las relaciones intensas pero destructivas bien podría encajar hoy en la historia de la desaparición del electricista Carlos Mario Peralta Velásquez, un joven de 28 años de edad, nativo del municipio de Juan de Acosta, a quien se le perdió el rastro en un día de júbilo para los junioristas, en ese primer partido de la final del FPC ante el Deportes Tolima y que puso a soñar a miles con la onceava estrella, luego de una aplastante victoria.

Precisamente esta historia tuvo su inicio a escasos metros del Estadio Metropolitano, lugar donde se jugaron los primeros 90 minutos de la final.

Ese 12 de diciembre, previo al partido, Carlos Mario salió desde la vereda Todo Fierro de su natal Juan de Acosta, en compañía de un amigo, en su motocicleta Yamaha, colores azul y blanco. Los dos tenían como destino el ‘coloso’ de la Ciudadela, en donde había planes de entrar al escenario deportivo o, al menos, mirar a la colorida afición y ver el juego televisado en un estadero cercano.

cortesiaCarlos Mario Peralta Velásquez

Sin embargo, Carlos Mario recibió una llamada al celular delante de su amigo, cuando ambos estaban a escasos metros del estadio, y hubo un cambio de planes.

¿Aló…Natalia?

Días atrás, específicamente el miércoles 18 de marzo, un fiscal especializado imputó cargos por el delito de desaparición forzada contra Natalia Johana Maestre González y el expolicía Sergio Andrés León Franco, quienes, según las pesquisas del ente investigador, fueron los últimos que estuvieron junto con Carlos Mario o tuvieron contacto con este en un apartamento del barrio Santuario, hogar de la pareja.

La agencia fiscal se refirió entonces a esa llamada telefónica recibida por el electricista el viernes 12 de diciembre y que lo hizo separarse de su amigo.

Según la investigación, el joven habría llegado en su moto ese día hasta la carrera 8C con calle 49, en el barrio en mención, entre 7:00 y 8:00 de la noche.

Al parecer, este fue contactado y esperado solamente por Natalia Maestre, a quien había conocido un año atrás en un hotel del norte de Barranquilla, para el cual ambos trabajaban. Él estaba en el área de mantenimiento y ella en el aseo de habitaciones.

Según el registro del ente investigador, luego de que Carlos Mario entrara a la residencia, con el paso de las horas, también lo hizo Sergio León Franco, ahora taxista de oficio, situación que motivó una fuerte discusión en el lugar.

Testimonios recaudados por la Fiscalía indicaron entonces que en el apartamento 202, lugar donde se encontraba la víctima, se habría registrado un altercado durante la noche del 12 de diciembre. Vecinos reportaron haber escuchado gritos de auxilio de un hombre, así como ruidos de golpes y forcejeos.

“Auxilio, ayúdenme”, habría exclamado el hoy desaparecido, según la reconstrucción del hecho realizada por los investigadores.

Adicionalmente, una fuente indicó que vio ingresar a Carlos Mario al apartamento esa noche y posteriormente escuchó gritos y ruidos de pelea.

Según esta misma fuente, en la madrugada también observó salir del inmueble a Natalia y Sergio, pero nunca vio salir a la víctima, de quien aseguró que no era la primera vez que estaba en el apartamento 202 y que otras veces ya había compartido bebidas con la misma pareja.

En las pesquisas, de acuerdo con la autoridad, se llegó a precisar que Maestre y León hicieron un recorrido en taxi por un estadero del sector y luego estuvieron en un motel de la avenida Cordialidad. Al parecer, los dos habrían retornado a la casa en horas de la madrugada del sábado 13. Todo esto se consiguió al analizar los recorridos del GPS del taxi conducido por el sospechoso.

Zona donde se registraron los hechos en Santuario.

Además la fuente agregó que, al día siguiente, los hoy imputados retiraron del lugar varios objetos, entre ellos un colchón, sábanas y otros elementos como tanques y bolsas de basura, que transportaron en el taxi usado por León Franco.

Ante esa declaración, la Fiscalía dejó entrever que entre esos elementos que sacó la pareja del apartamento el día sábado “pudo haber ido oculto Carlos Mario Peralta”. Más tarde, Natalia se dirigió a su trabajo, mientras Sergio dejó el taxi en otro punto de la ciudad.

La moto y la investigación

El domingo 14 de diciembre, la familia Peralta Velásquez denunció ante la Unidad de Desaparecidos del CTI en Barranquilla la desaparición de Carlos Mario.

Es importante precisar que ese mismo día la moto Yamaha del electricista fue encontrada en un negocio de comidas rápidas del barrio La Sierra, en la localidad Metropolitana.

En medio de las investigaciones, las autoridades determinaron que la moto del hombre fue dejada en la puerta del local comercial en la noche del viernes, a eso de las 11:40 p. m. Y, al parecer, habría sido el mismo León Franco quien la movilizó desde su apartamento, ubicado a un par de cuadras, hasta ese punto de referencia.

Testigos luego aportaron que la moto fue guardada en un parqueadero al pensar que había sido abandonada por un conductor en estado de embriaguez y el día sábado 13 volvió a ponerse en el mismo lugar en donde había quedado inicialmente. No obstante, al notar la ausencia de su propietario, volvió a guardarse hasta que aparecieron los familiares del desaparecido. Estos llegaron hasta allí porque ya tenían sospechas de Natalia y su pareja.

cortesMoto de Carlos Mario Peralta

Mudanza y alteración de evidencia

El día lunes 15 de diciembre, basado en la investigación de la Fiscalía, Natalia Maestre y Sergio León Franco se mudaron repentinamente del apartamento 202 de Santuario.

Otros testimonios dieron cuenta que días después de la desaparición de Carlos Mario el apartamento presentaba signos de posible alteración: puertas y gavetas dañadas, un sanitario destrozado y un fuerte olor difícil de describir. Asimismo, se reportó que algunas paredes habían sido intervenidas con pintura de forma irregular. Estas condiciones fueron documentadas mediante fotografías aportadas a la investigación.

La pareja habría tomado como destino el municipio de Galapa, en casa de familiares, pero a diario llegaban a Santuario para ver si algo había cambiado de curso o de rumbo, tras lo sucedido.

En fin de año y en los primeros días de enero, así como en meses posteriores, familiares de la víctima y personas vinculadas a la investigación empezaron a recibir amenazas, lo que, según la Fiscalía, pudo estar relacionado con el conocimiento que tenía la pareja sobre el avance del proceso. También se indicó que estos indagaron si estaban siendo objeto de investigación por parte de las autoridades y se aventuraron a tratar de desaparecer evidencia, entre esas la de tomar la osada decisión de pedir las cámaras de seguridad de una casa de vecinos del apartamento en la que quedó el registro de la llegada de la víctima el día 12 de diciembre. No obstante, no lo consiguieron.

El móvil y el aseguramiento

La investigación de la Fiscalía recogió indicios sobre el posible móvil de la desaparición de Carlos Mario Peralta. Según declaraciones, Sergio León se habría enterado semanas antes de la relación entre Natalia y el electricista, lo que habría generado conflictos. Incluso se reportaron amenazas previas contra personas cercanas a Natalia, lo que reforzó la hipótesis de un posible comportamiento violento del expolicía.

cortesSergio León Franco, cuando manejaba su taxi.

Hasta la fecha, no se tiene información sobre el paradero de Carlos Mario Peralta, y, según lo expuesto en las audiencias, las pesquisas han llevado a inferir que podría estar muerto.

Con base en este conjunto de elementos, la Fiscalía solicitó la imposición de medida de aseguramiento, argumentando que existe una inferencia razonable de autoría o participación en la desaparición forzada de Carlos Mario Peralta. Esa solicitud fue acogida por el juez y ordenó el traslado a prisión de la pareja, mientras la investigación sigue su curso.

Tomada de videoAudiencia de Natalia Maestre y Sergio León Franco.

Por su parte, la defensa rechazó estas acusaciones. Aseguró que Natalia negó la existencia de una relación sentimental vigente con la víctima y que no había pruebas de que Sergio tuviera conocimiento o estuviera siguiendo a Carlos Mario.

Por el contrario, el apoderado de la pareja atribuyó la desaparición del costero a la violencia que hoy enfrenta el Departamento y, en específico al municipio de Juan de Acosta, en donde opera el Clan del Golfo.

tomada de videoSergio León Franco y Natalia Maestre

Entretanto, la Fiscalía General de la Nación continúa recopilando pruebas y no descarta la posible participación de otras personas en los hechos. Mientras tanto, el proceso judicial avanza y se espera que en las próximas diligencias haya más claridad sobre lo que pudo haberle ocurrido al joven electricista.