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Los hechos criminales ocurridos en el último mes en distintos escenarios de Barranquilla y el Atlántico han tenido algo en común: menores de edad y jóvenes que no superan los 20 años, tanto de víctimas fatales como de victimarios.

Uno de los casos más recientes ocurrió el pasado jueves 19 de marzo, cuando la Policía Metropolitana de Barranquilla logró la captura de dos jóvenes y la aprehensión de un menor de 14 años, quienes atacaron a disparos a tres hombres que estaban en la parte externa de un billar del norte de Barranquilla.

CortesAnderson David Núñez Guzmán, de 18 años, capturado por el atentado.

Al parecer, estos jóvenes pertenecerían al grupo criminal ‘Los Pepes’, cuya misión era acabar con la vida de los tres hombres, señalados de pertenecer a ‘Los Costeños’. Así lo indicó la Policía Metropolitana de manera preliminar. No obstante, esta teoría tomó fuerza cuando Inteligencia reveló que entre las víctimas se encontraba un hombre que sería cuñado de Jorge Eliécer Díaz Collazos alias Castor, referente de la estructura criminal ‘Los Costeños’.

Otro hecho que sacudió en gran manera al departamento fue el crimen de las hermanas Hernández Noriega, quienes fueron halladas enterradas el 28 de febrero en una fosa común en un solar del municipio de Malambo.

Los capturados por este crimen, un joven de 19 años y un menor de 17 años, fueron los autores materiales e intelectuales de este horrendo doble homicidio. Se trata de alias Tata y alias El Mono; ‘Tata’ fue enviado a la Penitenciaría El Bosque, mientras que ‘El Mono’ fue asegurado en el Centro de Reeducación El Oasis en calidad de menor.

Juan David Taboada Olivera, de 19 años y conocido con el alias de Tata, quien habría sido uno de los sujetos que sacó de la casa en La Sierrita a las hermanas Hernández.

Es importante mencionar que otro de los implicados, alias Fabián, también de 17 años, fue abatido durante un procedimiento policial en Maracaibo, Venezuela, en un intento de escape de las autoridades colombianas, cuando se enfrentó a tiros a unos oficiales del Cuerpo Policial Bolivariano del Estado Zulia.

CortesíaFotografía del cadáver de Aldelso Fabián Nava Díaz alias Fabián, quien fue identificado por los tatuajes en su brazo de derecho.

De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía, estos jóvenes habrían acabado con la vida de las adolescentes tras hallar unos supuestos mensajes en uno de sus teléfonos donde afirmaban que iban a entregarlos a una estructura criminal rival.

Aparentemente, los implicados estaban en las filas del grupo delincuencial ‘Los Pepes’.

Estos y otros casos más han dejado en descubierto la audacia criminal con la que las bandas delincuenciales han logrado implantar en los adolescentes el interés por hacer parte del bajo mundo.

A este panorama se le suma un dilema que pone en jaque a cualquier adolescente: la escasez.

Ya sea económica o de autoridad paternal, este problema abre directamente la puerta a todo tipo de ofertas; dinero, vehículos, celulares, estupefacientes o armas, para cometer ciertos encargos, entre robos, entrega de panfletos y hasta homicidios.

“Me preocupan los jóvenes”

Para el padre Cyrillus Swinne, oficializado como mediador en diálogos entre ‘Pepes’ y ‘Costeños’ por la Oficina del Comisionado de Paz, Otty Patiño, la violencia ha acaparado cada rincón de la ciudad hasta tal punto que dichos conflictos han tocado a los más jóvenes.

Así lo informó durante una sesión plenaria del Concejo Distrital de Barranquilla realizada el pasado martes 17 de febrero, dejando en claro que los barrios se han convertido en zonas de guerra, y los jóvenes en carne de cañón, acabándose unos a otros, en nombre de estructuras criminales instaladas firmemente en sectores cruciales.

“Me preocupa profundamente la realidad que estamos viviendo en nuestros barrios, la presencia de estructuras criminales que ya están instaladas, que dividen nuestras comunidades y que están generando muerte en medio de disputas por el microtráfico, la droga, la extorsión (…) Me preocupa de manera especial la cantidad de jóvenes que están muriendo, cuando deberían ser ellos el futuro de nuestro país y de nuestra ciudad”, expresó Swinne.

JEISS0N GUTIERREZ EL HERALDOEl padre Cirilo se ha dedicado a transformar espacios de convivencia.

Según Swinne, el diagnóstico sobre Barranquilla es crítico actualmente, teniendo en cuenta la ausencia de las autoridades ante la falta de inversión en la población vulnerable, misma que cae bajo las garras de los grupos criminales.

“Hay una ausencia del Estado, y lo digo claramente, una ausencia a todos los niveles, tanto locales como nacionales, incluso en materia de seguridad (…) Eso no lo podemos negar, porque lo escuchamos todos los días de los muchachos, ahí están ‘Los Pepes’ y ‘Los Costeños’, incluso desde las cárceles, con estructuras bien organizadas, bien financiadas, que ofrecen oportunidades económicas (…) Los jóvenes me dicen que les pagan 50 mil pesos por repartir un panfleto, 200 mil por disparar contra una tienda, y millones por un homicidio, esa es la realidad que estamos enfrentando, y frente a eso, muchos jóvenes, que no tienen oportunidades, caen en estas trampas, por eso terminan siendo victimarios, pero también son víctimas”, sentenció.

Los jóvenes son el futuro

El hoy mediador dejó en claro que su participación en los diálogos de paz urbana entre ambos grupos criminales no será de forma directa con las bandas, sino el trabajo comunitario: tratar con la juventud.

“Mi participación es distinta y es muy importante aclararlo: se limita al trabajo comunitario. Este trabajo comunitario, en nuestro sector, significa acompañar a los jóvenes, muchos de ellos hoy instrumentalizados por estas estructuras de crimen organizado, y también a aquellos que están en riesgo de caer en estas dinámicas (…) Mi rol, en ese sentido, es ser facilitador comunitario para explorar e implementar rutas de paz desde la inversión social. Y lo digo con claridad: sin inversión social, todo esto es tiempo perdido.

Un claro ejemplo de estos trabajos comunitarios es el barrio La Paz, donde funciona una biblioteca en la que Swinne y sus delegados charlan con jóvenes que podrían ser víctimas de este enrolamiento a la criminalidad.

“Nosotros ya venimos trabajando desde hace mucho tiempo en distintos espacios que son escenarios ideales para la construcción de paz. Está nuestra biblioteca del barrio La Paz, donde trabajamos con jóvenes y tratamos de abrirles otros caminos, otros horizontes. Está también la Casa Lúdica, donde trabajamos con niños, jóvenes y sus entornos familiares”, explicó.

Nadando en “mar revuelto”

Entretanto, Camilo Pineda Serje, facilitador del proceso de paz urbana en Barranquilla, manifestó durante su intervención en la sesión del Concejo que el contexto criminal actual es preocupante, teniendo en cuenta que en el año 2025 se registraron 151 homicidios en el área metropolitana, entre enero y marzo, mientras que en 2026 la cifra asciende a 197 de enero hasta lo que va de marzo. De esos registros, muchas de las víctimas fueron adolescentes y jóvenes que no superaban los 28 años.

“El contexto actual se caracteriza por una proliferación de panfletos y amenazas dirigidas a distintos sectores, lo que refleja un escenario de desorden en el que múltiples actores intentan sacar provecho de la situación (…) Este “mar revuelto” dificulta la intervención institucional y hace necesario que el Estado imponga orden para facilitar la acción de la fuerza pública, la política y la inversión social”, explicó Pineda.

CortesCamilo Pineda en la primera mesa de trabajo con jóvenes, mujeres y líderes de DDHH de Barranquilla y área metropolitana.

Y es que nadar entre diversas vicisitudes como lo es la persistencia de la extorsión, el sicariato y la venta de estupefacientes, hace mella en sectores críticos donde principalmente residen estos jóvenes.

“Una de las estrategias clave es la acupuntura social, que busca generar confianza, promover encuentros comunitarios y desarrollar transformaciones territoriales, incluso de pequeña escala (…) Esta estrategia se implementará inicialmente en el suroccidente de Barranquilla e incluye jornadas barriales denominadas “Paz en el Barrio”, ferias de servicios y actividades comunitarias orientadas tanto a intervenir positivamente como a comprender mejor las dinámicas locales, manifestó.

Utilización de menores

La Defensoría del Pueblo, en su Alerta Temprana 022 del 2023 para el área metropolitana de Barranquilla identificó el uso y utilización de niños y niñas a partir de los nueve años de edad.

Las principales actividades en las que son usados y utilizados están relacionadas con tareas de vigilancia y el rol de informantes, microtráfico, transporte de sustancias ilícitas y armas; inducción al reclutamiento, hurtos y sicariato. En la Alerta también se identificaron casos relacionados con la explotación sexual, especialmente en niños, niñas y adolescentes en situación de calle o migrantes.

tomada de Policías en operativo de búsqueda.

Por otro lado, el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, SRPA, del Distrito Judicial de Barranquilla guarda registros entre 2021 y 2024 sobre las aprehensiones de menores y los diez delitos con mayor incidencia.

Porte ilegal de arma de fuego sin dudas el que más registros tuvo con 717 menores aprehendidos entre 2021 y 2024 en Barranquilla; hurto 414 aprehensiones; hurto calificado 169 aprehensiones; lesiones personales 93 aprehensiones; actos sexuales con menor de 14 años 88 aprehensiones; tráfico de estupefaciente 81 aprehensiones; acceso carnal abusivo con menor de 14 años 76 aprehensiones; homicidio 60 aprehensiones; violencia intrafamiliar 58 aprehensiones, y extorsión 43 aprehensiones.

El entrenamiento

En reciente entrevista con EL HERALDO, el subcomandante del Gaula de la Policía Metropolitana de Barranquilla, capitán Manuel Otálvaro, explicó a EL HERALDO la forma en que las estructuras criminales estarían instrumentalizando a los menores con el objetivo de afectar a distintos gremios a través de la extorsión.

De acuerdo con el oficial, tras los análisis preliminares, las autoridades han identificado que en varios de estos hechos no necesariamente existe un interés económico directo, como ocurre en la mayoría de extorsiones dirigidas a comerciantes. En cambio, una de las hipótesis apunta a que estas intimidaciones de los menores podrían estar siendo utilizadas por estructuras criminales como una forma de instrumentalización o entrenamiento de menores de edad.

Orlando AmadorEl subcomandante del Gaula de la Policía Metropolitana de Barranquilla, capitán Manuel Otálvaro, durante una entrevista con EL HERALDO.

Según el oficial, algunos grupos delincuenciales podrían estar probando la capacidad de intimidación de jóvenes vinculados a estas organizaciones, utilizando amenazas o panfletos contra docentes como una forma de medir su reacción y prepararlos para cometer otros delitos.

Ante este panorama, el Gaula ha fortalecido las estrategias de prevención con el gremio educativo, realizando jornadas de capacitación para que los docentes puedan identificar señales tempranas de extorsión y sepan cómo actuar ante cualquier intento de intimidación.

Pero también, Otálvaro señaló que otras unidades policiales como Infancia y Adolescencia intervienen en colegios priorizados para evitar que los menores se interesen por el delito.