Los desmanes que se registraron durante la celebración de Año Nuevo en el bulevar de Costa Hermosa, municipio de Soledad, han vuelto a encender las alertas sobre la seguridad en los bazares y fiestas populares que se realizan en los tradicionales barrios del área metropolitana de Barranquilla.
Aquella madrugada del 1° de enero, mientras las familias celebraban en alegría y comunión la llegada del 2026, cientos de personas se habían congregado en dicho bulevar, aprovechando el improvisado e irregular cierre vial —sin permiso de la Alcaldía de Soledad— para consumir licor y bailar al ritmo de los picós que estaban ubicados en la zona.
Sin embargo, una simple discusión entre dos sujetos habría originado toda una batalla campal con botellas al aire, generando pánico entre los asistentes y obligando la intervención de un buen número de patrulleros de la Policía.
Al día siguiente, un video que circuló en las redes sociales mostró la intensidad de la violenta trifulca. Personas corriendo cuál estampida se tratara, botellas de cerveza volando de calle a calle, un escenario, más que engorroso, preocupante.
Aunque la Policía Metropolitana de Barranquilla no emitió un comunicado oficial sobre la atención de la emergencia ni un reporte de personas lesionadas, testigos manifestaron que hubo un aproximado de 52 ciudadanos heridos, entre menores de edad y adultos.
¿Qué dice la Alcaldía?
Frente a este panorama y ante el inicio de la temporada de precarnaval y carnaval, EL HERALDO entrevistó al secretario de Gobierno de Soledad, coronel (r) Carlos Valencia, quien hizo un llamado enfático a la ciudadanía para preservar la sana convivencia.
“Quiero aprovechar esta oportunidad para hacerle un llamado a la comunidad, un llamado a la tolerancia y a la sana convivencia…No se trata de perder las costumbres ni las tradiciones de nuestra región Caribe, del departamento del Atlántico y particularmente de nuestro municipio de Soledad, donde la celebración de las fiestas carnestoléndicas hace parte de nuestra identidad. La invitación es a disfrutar, pero en paz”, señaló el funcionario.
Como parte de las acciones preventivas para la próxima temporada festiva, la Administración municipal anunció un importante refuerzo en materia de seguridad.
“Hemos tomado medidas concretas, como el apoyo de la Policía Metropolitana de Barranquilla con la llegada de 100 policías adicionales a partir de la próxima semana, exclusivamente para el control y cuidado durante la temporada de precarnaval y carnaval”, explicó Valencia.
El secretario de Gobierno agregó que estas acciones se complementan con los consejos de seguridad que se vienen realizando de manera permanente, en miras de mejorar la respuesta ante estos eventos.
“He adelantado reuniones con los comandantes del Ejército y la Policía, con el objetivo de fortalecer las actividades preventivas. Además, se vienen desarrollando campañas de prevención con las diferentes especialidades de la Policía Nacional, buscando generar conciencia sobre la sana convivencia por parte de la ciudadanía”, afirmó.
¿Cómo se manejará?
Frente al control y la organización de los bazares y eventos festivos, el funcionario aclaró que existe una normativa clara que regula este tipo de actividades en el municipio.
“Nosotros contamos con un decreto que regula los eventos de afluencia masiva. A partir de este decreto, existe un comité que se reúne semanalmente para socializar, evaluar y analizar las solicitudes de quienes desean realizar eventos como bazares, bailes o actividades similares”, explicó.
Valencia detalló que los organizadores deben cumplir con una serie de requisitos obligatorios para obtener la autorización por parte de la Secretaría de Gobierno.
Entre los principales requisitos exigidos por la Alcaldía de Soledad se encuentran:
-Permiso de uso de suelo.
-Autorización para el cierre de vías, avalada por Tránsito de Soledad, en caso de ser necesario.
-Presentación de un plan de emergencias ante la Secretaría de Salud.
-Cumplimiento de otros requisitos técnicos que garanticen la seguridad del evento.
“Si no se cumplen estos requisitos establecidos en el decreto de eventos de afluencia masiva, no se autoriza la realización del evento”, recalcó el secretario.
El visto bueno del barrio
Uno de los puntos más relevantes dentro del proceso de autorización es el aval de la comunidad que reside en el sector donde se pretende realizar el evento.
“Dentro de los requisitos también se exige la firma de los vecinos del sector. Estas firmas son verificadas por las personas que hacen parte del comité, con el fin de certificar que realmente la comunidad está de acuerdo con la realización del evento”, explicó Valencia.
Finalmente, el secretario de Gobierno agradeció el espacio y reiteró el compromiso de la Administración municipal con la seguridad y la convivencia ciudadana.
“Muchas gracias por darme la oportunidad de manifestar todas las gestiones y actividades que viene realizando la Administración municipal en la búsqueda de la paz y la tranquilidad que necesita nuestro municipio de Soledad”, concluyó.
La comunidad se cansó
En diálogo con esta casa editorial, una habitante del sector que prefirió no revelar su identidad por seguridad expresó su sorpresa al conocer que, al parecer, algunas de estas actividades no cuentan con autorización oficial.
“Yo personalmente pensé que eso tenía permiso. Desde mi punto de vista, uno cree que estos eventos están avalados por alguna autoridad”, señaló.
Para la residente, más allá de los permisos, el comportamiento de las personas es un factor determinante en los problemas que se presentan durante estos bailes populares.
“Yo pienso que todo depende de cómo tú te comportes, de cómo eres como ser humano. Si hay personas que no tienen autocontrol con el licor y no pueden estar en un sitio con más personas diferentes a ellos, pues no deberían hacerlo”, afirmó.
Además de los problemas de seguridad, la realización del baile generó afectaciones en la movilidad del barrio, especialmente por el cierre de una vía clave para el transporte público.
“Ellos cerraron la vía y por aquí siempre circula una ruta de buses, una que viene de Soledad y otra que viene desde El Ferry hasta la calle 72. Esa ruta no tiene por dónde desviarse”, relató.
Según la ciudadana, esta situación obligó a los usuarios a caminar largas distancias.
“La gente se tenía que bajar aquí y los buses desviarse. Por lo menos los que viven en este sector tenían que seguir caminando”, concluyó.
“Esas peleas afectan a todos”
Otro ciudadano que pidió no revelar su nombre aseguró que las riñas y desórdenes generan afectaciones directas a las viviendas y a la tranquilidad de quienes habitan en el sector.
“El escándalo, esas trifulcas, esas peleas, eso es perjudicial para todo el mundo. Las casas se ven afectadas. Muchas casas por aquí quedaron llenas de sangre a raíz de esa trifulca”, relató.
Aunque aclaró que las peleas no se presentan de manera constante, sí advirtió que el ruido y el desorden son una problemática permanente.
“Eso no pasa recurrentemente, pero el escándalo y la bulla son todos los fines de semana. No dejan dormir”, señaló.
Finalmente, la ciudadana hizo un llamado a las autoridades para que intervengan de manera efectiva en el sector.
“Que le presten atención a esto, pero como te dije, eso es de un policía y no lo van a resolver así nomás”, concluyó.
Lo ocurrido en el bulevar de Costa Hermosa no es un hecho aislado ni un episodio menor.
Es, más bien, el reflejo de una práctica que se ha venido normalizando en distintos barrios de Soledad: bazares improvisados, consumo desmedido de licor, cierres viales sin autorización y una delgada línea entre la celebración y el descontrol.
Mientras las autoridades insisten en la existencia de una normativa clara y anuncian refuerzos para la temporada de precarnaval y carnaval, en los barrios persiste el malestar de una comunidad que ve cómo la fiesta termina afectando su descanso, su movilidad y, en los peores casos, su seguridad.
El desafío, de ahora en adelante, será lograr que estas expresiones culturales se desarrollen bajo reglas claras y con responsabilidad compartida, para que la música, el baile y la tradición no vuelvan a quedar opacados por la violencia, el miedo y la zozobra.




















