Vecinos de la calle 68C entre carreras 28 y 29, zona donde se presentó el miércoles anterior el desplome de una vivienda, todavía hablan sobre la emergencia y las “señales que daba la casa” afectada con relación a supuestos daños internos.
Uno de los habitantes de la zona le reveló a EL HERALDO que ha visto pasar a varios inquilinos por ese domicilio, pero su estancia es corta debido a fallas que, en algún momento, han obligado a su constante remodelación.
“La edificación inicialmente tenía dos pisos y pensábamos que hasta ahí llegaría. Pero luego levantaron el tercer piso y ya está construido. Sin embargo, quienes han vivido ahí se han mudado rápido por problemas estructurales en la fachada, sobre todo filtraciones”, dijo el vecino.
Y añadió: “Esa casa la arreglan constantemente. Siempre le hacen algún tipo de obra porque ha tenido filtraciones de agua y problemas de cañería. El techo ya lo habían cambiado dos veces; esta era la tercera vez que lo iban a cambiar”, anotó.
Este indicó además que la construcción de la vivienda ha sido bajo riesgo ante la falta de herramientas de seguridad.
“Esa casa lleva cuatro años en obras y constantemente le hacen arreglos… Además de ser incómodo, es un riesgo. El martes, por ejemplo, cayeron varios ladrillos y pedazos de material, todo por falta de seguridad. No ponen vallas, no colocan toldos y los trabajadores no usan arnés”, sentenció.