Nuevamente el fútbol se vio empañado por la violencia. Los 400 uniformados que fueron desplegados dentro y fuera del estadio Sierra Nevada de Santa Marta la tarde-noche del sábado, al parecer, no fueron suficientes para garantizar la seguridad en ingreso de hinchas al clásico costeño Unión Magdalena-Junior.
La disputa entre hinchas de ambos equipos dentro del recinto deportivo dejó como saldo un seguidor del Unión fallecido, varias personas heridas y tres detenidos, uno de ellos señalado por el delito de daño en bien ajeno fue judicializado.
Fuentes de la Fiscalía le indicaron a EL HERALDO que por el fallecimiento del joven, identificado como Brandon Gustavo Somoza Gutiérrez, de 24 años, quien sufrió heridas en el pecho y en la cabeza, 'no hay capturas'.
La víctima fue trasladada malherida a la clínica Los Nogales, donde pese a los esfuerzos de los galenos en turno, murió. Por otro lado, la entidad policial agregó que Somoza Gutiérrez había sido capturado en el 2020 como presunto integrante de la banda Los Colinas, en el barrio El Pando, de la capital del Magdalena.
El comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta, coronel Jesús de los Reyes Valencia precisó que se dispuso un grupo especial investigativo para identificar a los responsables del ataque y llevarlos ante las autoridades con el análisis de las imágenes y estudios del terreno de juego.
La Policía de Santa Marta y la alcaldía de la capital de Magdalena ofrecieron una recompensa de hasta $10 millones por información que contribuya a identificar a los responsables de los desmanes.
EL HERALDO conoció que un día antes del evento deportivo de la fecha 17 de la liga de fútbol colombiana, la Secretaría de Gobierno de Santa Marta habría solicitado incrementar el pie de fuerza ante la circulación de unos audios en los que se advertía de que hinchas del Unión atacarían a los aficionados de Junior, pero esta información no pudo ser confirmada por parte de las autoridades.
De igual forma, este medio supo que horas antes del encuentro en un Puesto de Mando Unificado la secretaría habría reiterado la petición del refuerzo de la seguridad.
{"titulo":"Argumentos del técnico de Junior son mentirosos: alcaldesa de Santa Marta","enlace":"https://www.elheraldo.co/magdalena/alcaldesa-de-santa-marta-senala-de-mentirosos-los-argumentos-del-tecnico-de-junior-903785"}
El caso
Kevin Racedo, periodista de Santa Marta que se encontraba dentro del estadio indicó, a su criterio, que la seguridad dentro y fuera del estadio 'fue débil', y detalló que la mayoría de los integrantes de la fuerza pública que se veían en el recinto eran estudiantes de la Policía.
'Desde que las hinchadas llegaron al estadio el dispositivo de seguridad se veía deficiente. En la entrada hicieron las requisas rutinarias a nivel de la cintura, pero esta no se llegaba a los tobillos, ni se revisaban los bolsillos. Todo eso demuestra que la seguridad falló', dijo Racedo.
El antecedente de los desmanes se remonta al momento en el que arrancó el partido, pues varios de los asistentes indicaron a este medio que entre barras se lanzaban cánticos 'ofensivos' que fueron caldeando los ánimos de las hinchadas.
'Barranquillero, ven chúpame los hu…' fue uno de los coros que los del Unión lanzaron a los de Junior a lo que estos les respondían: 'El que no salte es de la B', así transcurrió la primera parte del encuentro.
'Los cánticos sin dudas subieron la temperatura en el estadio a lo largo del primer tiempo, que pese a todo, estuvo tranquilo, pero ya en el segundo tiempo de los goles la cosa tomó otro color', recordó Racedo.
Poco antes de las 9:30, es decir, como en el minuto 66 del juego, a los hinchas del Junior, según los videos, se les ve intentado sacar a una persona de la tribuna oriental con movimientos bruscos (patadas y golpes). 'Se oyó decir que era una persona que no era bien recibida por los frentes', dijo el periodista.
Fue en ese momento cuando los hinchas del Unión 'compraron la pelea' y comenzaron a lanzar botellas de agua y finalmente derribaron las vallas. Era el minuto 72 del partido.
Las barras que estaban una cerca de la otra (tribunas norte y oriental) iniciaron los desmanes. Fue en ese momento cuando los junioristas comenzaron a arrancar las sillas del estadio y la confrontación sube a otro nivel.
{"titulo":"'La hinchada de Junior fue la que comenzó el desorden': Eduardo Dávila ","enlace":"https://www.elheraldo.co/deportes/eduardo-davila-hablo-con-el-heraldo-sobre-los-hechos-violentos-en-clasico-costeno-903731"}
En diferentes videos que se regaron como pólvora en las redes sociales se observa cuando los hinchas ingresaron al terreno de juego y es cuando el árbitro decide interrumpir el partido. A través de los parlantes se escuchaba cuando la logística solicitaba que no arrancaran las sillas y pedían calma.
En varios de los videos se logra ver que las personas que ingresaron al terreno portaban palos y objetos contundentes. La pela demoró aproximadamente media hora.
Otra de las críticas con respecto a la intervención de la fuerza pública tiene que ver con la 'demora' con la que esta reaccionó.
La intervención del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) llegó por la tribuna sur, algo que, según, varios de los espectadores impidió una respuesta inmediata, pues ese lado del estadio está inhabilitado desde febrero pasado cuando hinchas también del Unión invadieron el campo en un encuentro con el Atlético Bucaramanga.
'Se logró controlar este hecho de intolerancia después de varios largos minutos. Los alrededores del estadio era un caos total, siguió la tiradera de piedra, pero con la llegada de los Carabineros la situación se controló', dijo otro asistente a este medio que pidió no ser identificado.
De igual forma indicó que las varias de las personas, entre periodistas, camarógrafos y organizadores pudieron abandonar el recinto deportivo después de las 11:30 de la noche 'cuando la situación fue controlada en su totalidad'.
Las autoridades
Virna Johnson, alcaldesa de Santa Marta, lamentó los hechos y señaló que como es imposible poner un vigilante por persona, 'se requiere el buen comportamiento de todos'.
'Rechazamos la violencia y el daño a un bien público de todos los samarios. Santa Marta no avanzará si un grupo de personas no está a la altura de todo lo que esta bella ciudad merece', puntualizó la mandataria.
Al tiempo, el secretario de Gobierno de la capital del Magdalena, Bayron Arrieta, manifestó que durante los desmanes más de 200 sillas del estadio fueron afectadas y varios baños del recinto fueron vandalizados.
Rechazo
Para el samario Ciser Camargo Fuentes, los hechos que se presentaron durante el partido con 'lamentables', pero destaca que a lo largo de la semana en la ciudad se sabía que 'había un garantía sobre la seguridad'.
'No sorprende para nada este tipo de comportamientos independientemente de quién haya iniciado los desmanes. La Dimayor no puede permitir este tipo de agresiones entre las hinchadas así como el pueblo samario no merece tener un club en primera división', dijo Camargo.
Por su parte, Carlos Barranco Caicedo, habitante de Santa Marta indicó que lo ocurrido 'le quita la motivación' a los verdaderos hinchas de ir al estadio.
'Uno siempre va a disfrutar con la familia del ambiente deportivo y con la disposición de apoyar al equipo y a la ciudad. Estos desmanes contribuyen a la destrucción del ya deplorable estado del estadio, sumado a las malas condiciones de las vías de acceso', dijo el hombre.
Un pacto no cumplido
Tres días antes del juego clásico con la mediación de las autoridades, los líderes de las barras del Unión Magdalena y Junior de Barranquilla hicieron un pacto de no agresión y se comprometieron a que la fiesta del fútbol del sábado se llevara en paz.
La concertación se había hecho a través de la Comisión Local de Santa Marta para la Convivencia y Paz en el Fútbol, integrada por las secretarías de Gobierno, Seguridad, Movilidad, Salud, Ogricc, Dadsa, Policía Nacional e Instituto Distrital de Recreación y Deportes, quienes charlaron con los integrantes de las barras ‘La Hinchada’ y ‘Garra Samaria Norte’ del cuadro samario y ‘Bloke Central’, ‘Frente Rojiblanco’ y ‘Los Kuervos’ del equipo de la capital del Atlántico.


