La disputa mediática y jurídica en la que se enfrentan los herederos de Joe Arroyo y su última esposa, Jacqueline Ramón, tomó ayer un giro inesperado con las últimas declaraciones del abogado de la viuda, Arcadio Martínez, con respecto a las intenciones de su defendida.
Ante todo, Martínez reclamó una mayor fundamentación ética en los pronunciamientos para que siempre estén ajustados a la verdad, 'y no mentirle a la opinión pública para tratar de sacar ventaja', dijo.
'Tal embargo del Juzgado Quinto de Familia no existe, simplemente el juez aceptó la demanda porque todos los requisitos estaban en orden. Hay que esperar que el proceso de reclamación de los derechos que le asiste a cada uno de los hijos, siga su curso', explicó.
Además, confirmó que Ramón está dispuesta a colaborar en todo lo concerniente al proceso de sucesión y que una vez haya un fallo de un juzgado, su 50 por ciento, al cual tiene derecho por ser la última esposa del cantante, lo destinará a la creación de una fundación que llamará Joe Arroyo, para promocionar y educar niños y jóvenes talentos cantores.
Contrato blindado
Martínez añadió que en caso de existir un embargo a los dineros que procedan de las regalías de las obras musicales de Joe Arroyo, solamente afectaría los dineros que debe Acimpro y aquellos que se liquidarían de una demanda en curso contra Discos Fuentes.
Los dineros de las regalías que recoge Sayco, que según fuentes allegadas a la familia Arroyo trimestralmente superan los 50 millones, están blindados por un contrato que ya lleva más de ocho años con la firma Joeson Music.
'Esos dineros no llegan a nombre de Joe Arroyo, así que no hay nada qué hacer', subrayó.
Martínez explicó que su cliente se encuentra por el momento en Miami en tratamiento médico psicológico, recuperándose del shock y estrés a que fue sometida.
Por Hipólito Palencia


