La mujer que se volvió viral tras protagonizar un episodio de insultos contra un domiciliario y una discusión con empleadas de un supermercado en el norte de Bogotá, ahora enfrenta nuevas denuncias por presuntos engaños en un negocio de vestidos.
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Entre las personas afectadas estaría la presentadora Mary Méndez, quien habría entregado su vestido de novia para su comercialización sin recibir nunca el dinero ni la prenda.
La ‘doctora’ Liliana como se hace llamar se hizo viral el pasado fin de semana luego de insultar a un joven domiciliario porque no le quiso subir las pizzas al apartamento. Después de eso empezaron a salir más videos como el que discute con trabajadoras de un supermercado por el horario de atención.

El primer caso se conoció a través del joven Julián Jiménez, quien denunció haber sido humillado durante una entrega en el norte de la ciudad. Según su versión, la mujer lo habría tratado de forma despectiva por su oficio y condición económica, pese a que él intentó mantener la calma durante toda la situación.
A estas denuncias se sumó una revelación hecha por el presentador Carlos Vargas durante una entrevista radial en Bogotá. Allí aseguró que su compañera de trabajo, la reconocida presentadora Mary Méndez, habría sido afectada años atrás por un negocio de alquiler y venta de vestidos manejado por la misma mujer.

Según el relato, Méndez entregó su vestido de novia para que fuera comercializado bajo la promesa de recibir un porcentaje por su alquiler o venta. Sin embargo, con el paso del tiempo, no volvió a tener noticias claras sobre la prenda ni sobre los ingresos que esta habría generado.
De acuerdo con la versión entregada en la entrevista, la mujer habría seguido alquilando el vestido sin reportar ganancias ni devolver la prenda, pese a los intentos de contacto de la presentadora.
El negocio, que funcionaba en el sector de la calle 90 bajo el nombre de “Alegra”, habría recibido prendas de varias mujeres con la promesa de venderlas o alquilarlas. Con el tiempo, empezaron a aparecer reclamos por ropa que nunca fue devuelta ni pagada.
Según el testimonio, el establecimiento cerró sin dejar rastro y muchas de las personas afectadas nunca lograron recuperar sus pertenencias. Otro detalle que ha generado inquietud es que la mujer, identificada recientemente como Liliana, habría utilizado distintos nombres en documentos antiguos, lo que dificultó cualquier seguimiento legal o reclamación posterior. Se hacía llamar ‘Adriana Jaramillo’.
Asimismo, han aparecido videos de personas en TikTok que aseguran haber vivido con ella porque les alquiló una habitación y fueron víctimas de robo por parte de esta señora.





















