El ministro de Hacienda, Germán Ávila, informó este martes 24 de febrero, el que el Gobierno nacional decidió implementar un impuesto al patrimonio dirigido a personas jurídicas, con el objetivo de atender la emergencia económica del país.
El llamado impuesto a la riqueza será de carácter obligatorio para las empresas con un patrimonio líquido superior a los 10.474 millones de pesos.
Asimismo, se aplicarán tarifas diferenciadas según el sector económico. Estas variarán entre el 0,5 % y un máximo de 1,6 % para los sectores financiero y minero energético.
El pago del impuesto se dividirá en dos cuotas: el 50 % deberá cancelarse el 1 de abril de 2026 y el restante 50 % el 4 de mayo del mismo año.
“Es decir, que en un plazo corto tendríamos los recursos para atender las emergencias que estamos viviendo”, aseguró Ávila.
Además, el ministro destacó que aproximadamente el 56 % de los ingresos por este impuesto provendrá de los sectores con tarifa especial, mientras que el resto corresponderá a los demás sectores productivos. “Esto es para no afectar al sector productivo, al sector real”.
Sectores con mayor aporte al impuesto
Según Ávila, los sectores que más aportarán al recaudo esperado, incluyendo la sobretasa, son:
- Actividades financieras y de seguros: $2,4 billones
- Explotación de minas y canteras: $2 billones
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En cuanto a los sectores sin sobretasa, se estima el siguiente aporte:
- Otras actividades de servicios: $4,7 billones
- Industria manufacturera: $719.922 millones
- Comercio al por mayor y por menor, reparación de vehículos automotores y motocicletas: $606.309 millones



















