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El fortalecimiento de la seguridad en El Salvador y su impacto en la llegada de inversión extranjera directa volvió a poner sobre la mesa el debate en Colombia sobre el papel que juega la estabilidad interna en la atracción de capital. El país centroamericano, que durante años figuró entre los más inseguros de la región, hoy es presentado por analistas y autoridades como un caso de estudio en materia de confianza económica, desarrollo tecnológico y crecimiento turístico.

De acuerdo con cifras del Banco Central de Reserva de El Salvador, durante el primer trimestre de 2025 ingresaron US$322,24 millones en inversión extranjera directa, el nivel más alto registrado en los últimos seis años. Para expertos del sector, este repunte se explica en buena parte por la percepción de mayor seguridad ciudadana y jurídica que hoy proyecta el país en los mercados internacionales.

Rodrigo Ayala, presidente de la agencia Invest in El Salvador, sostuvo que la estrategia salvadoreña se ha centrado en consolidar un entorno “confiable, atractivo y dinámico” para los inversionistas, con énfasis en la reducción de la criminalidad, la simplificación de trámites, la estabilidad política y el fortalecimiento de la seguridad jurídica.

Colombia, protagonista regional en ese flujo de capital hacia El Salvador, se ha convertido en uno de los inversionistas más activos en ese mercado. Según Invest in El Salvador, empresas colombianas han invertido más de US$504 millones en los últimos 12 años, con un crecimiento sostenido desde 2019. Entre las compañías con presencia en territorio salvadoreño figuran Davivienda, Grupo EPM, Procaps, Organización Carvajal, Grupo Bancolombia y Avianca, entre otras.

El contraste con la situación interna colombiana es parte del análisis. Datos del Banco de la República muestran que en el segundo trimestre de 2025 el país recibió US$6.555 millones en capital extranjero, pero las salidas alcanzaron los US$4.631 millones, lo que dejó la cuenta financiera en terreno negativo. Para expertos, este comportamiento refleja tensiones en la confianza económica.

Desde Invest in El Salvador, Ayala explicó que para muchos empresarios colombianos uno de los mayores atractivos del país centroamericano es la percepción de seguridad, tanto en términos de respeto al capital y ausencia de expropiaciones como en la reducción de la criminalidad. Encuestas como las de Gallup sitúan a El Salvador entre los países con mayor sensación de seguridad, con un 96 % de residentes que califican de manera positiva la gestión gubernamental en este frente.

“El caso salvadoreño demuestra que la seguridad es un activo económico. Cuando un país reduce drásticamente la criminalidad, el riesgo percibido cae y la inversión se reactiva con mayor velocidad. Esta combinación de orden interno y predictibilidad es clave para atraer no solo capital, sino también turismo”, concluyó Ayala.