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Sorpresivamente luego de haberse decretado el incremento del 23% al salario mínimo, el Gobierno, a través del Ministerio de Vivienda, alista un borrador de decreto que fijaría el precio de la Vivienda de Interés Social (VIS) en pesos y no en salarios mínimos, como está actualmente.

Esto luego de la incertidumbre que generó en el sector de construcción el alto incremento del salario mínimo que encarecería el valor de estas viviendas en unos 49 millones de pesos.

Por esto, la iniciativa plantea cambios en la fijación de precios y en las prácticas contractuales para la compra de estos inmuebles, con el objetivo de proteger a los compradores y preservar el carácter social de la VIS.

Uno de los ejes del borrador es la reafirmación del precio máximo de la Vivienda de Interés Social. Según el documento, el valor de una VIS no podrá superar el equivalente a 135 salarios mínimos legales mensuales vigentes, un límite que ya existe en la legislación, pero que el Gobierno busca reforzar para evitar interpretaciones que desvirtúen su alcance.

El borrador de decreto establece que el precio total de la vivienda VIS deberá fijarse en pesos colombianos desde la primera etapa del negocio jurídico. Esta obligación aplicará para la separación del inmueble, la promesa de compraventa, los encargos fiduciarios y cualquier otra figura contractual utilizada en el proceso de adquisición.

Sin embargo, la propuesta no sonó en algunos sectores políticos y económicos. Por ejemplo, el ex ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, señaló que esta medida “es pan para hoy y hambre para mañana”.

“Da la sensación de una mayor transparencia para el comprador en el valor de los proyectos VIS al no indexar precios, pero se le olvidan varias cosas: 1. La construcción VIS es un proyecto de más largo plazo (puede durar años) y en el camino hay aumentos de costos de salarios (como el reciente de salario mínimo desbordado, de tasas de interés, de costos financieros, de costos de licenciamiento, costos de otros insumos, entre otros )”, explicó el exministro.

Asimismo cuestionó el porqué el Gobierno hizo este decreto hasta ahora: “Si quería algo distinto, y en ello coincido, porque no lo hizo desde antes ??. Parece improvisación. Pero ojo, nadie entiende que ahora con un decreto se cambie una ley (el decreto parece ilegal !!)”.

Por su parte, el precandidato David Luna calificó este borrador como una “improvisación”.

“Improvisación y más improvisación.Los encargos fiduciarios y las promesas de compraventa de vivienda VIS se pactan 2, 3 o incluso 4 años antes de la entrega. Este decreto NO va a bajar ni un peso los precios de las viviendas que se entregarán en 2026. El daño ya está hecho”, puntualizó.

Entretanto, el ex ministro de Vivienda en el gobierno de Juan Manuel Santos, Luis Felipe Henao, sentenció que “el país amaneció con un borrador de decreto del Ministerio de Vivienda que, lejos de corregir el problema, lo profundiza”.

Añadió que “el decreto reduce el tope de la Vivienda de Interés Social a 135 salarios mínimos. En la práctica, este ajuste no afecta al país en general, sino exclusivamente a las grandes ciudades donde el tope era mayor. Pretender que una VIS en Bogotá cueste lo mismo que una en municipios con mercados inmobiliarios completamente distintos es desconocer la realidad del suelo y de los costos de construcción”.