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El Gobierno nacional definió el marco de endeudamiento con el que operará en el arranque de 2026. Mediante el Decreto 1478, expedido el 30 de diciembre de 2025, el Ministerio de Hacienda autorizó la emisión de hasta $152 billones en TES Clase B, recursos que servirán tanto para respaldar el Presupuesto General de la Nación como para cubrir necesidades de liquidez a lo largo del año.

De ese monto total, $85,25 billones estarán orientados a financiar directamente las apropiaciones presupuestales, es decir, a cubrir gasto público de carácter estructural. El cupo restante, $67 billones, se destinará a operaciones temporales de tesorería, un instrumento habitual que permite al Gobierno atender desbalances de caja de corto plazo sin comprometer nuevos recursos de largo aliento.

En este último caso, el decreto precisa que los TES de tesorería tendrán vencimientos que oscilarán entre 30 días y un año, y podrán ser renovados o sustituidos por nuevos títulos a medida que venzan o sean recomprados, siempre dentro del límite máximo autorizado. Esta flexibilidad busca facilitar la administración de liquidez del Estado sin desbordar los topes de endeudamiento aprobados.

La norma también conserva las condiciones tradicionales del mercado de deuda pública. Los títulos podrán emitirse en pesos, moneda extranjera o UVR, con montos mínimos definidos para cada modalidad: desde $500.000 en TES en pesos, US$1.000 en títulos denominados en dólares y 10.000 UVR en los indexados a inflación, todos ampliables en múltiplos establecidos.

Otro punto relevante es la posibilidad de incorporar cláusulas de recompra anticipada, lo que le da al Gobierno margen para ajustar su calendario de vencimientos y mitigar riesgos en escenarios de volatilidad financiera. En cualquier caso, las tasas de los TES deberán mantenerse dentro de los rangos que determine el mercado, conforme a los lineamientos fijados por la Junta Directiva del Banco de la República.

En cuanto a los mecanismos de colocación, el decreto mantiene un abanico amplio: subastas públicas, colocaciones directas o privadas, ofertas motivadas por demanda de inversionistas e incluso el uso de TES como medio de pago para obligaciones específicas, como sentencias judiciales o bonos pensionales.

El texto normativo también hace referencia a la emisión de bonos temáticos —verdes, sociales, sostenibles o azules— y establece la obligación de reportar a los inversionistas el destino de los recursos, en montos equivalentes a lo captado, reforzando así los estándares de transparencia y trazabilidad en la estrategia de finanzas sostenibles del país.

Sin embargos, son varios los expertos que consideran que las decisiones del Gobierno Petro afectarán duramente el marco fiscal colombiano en el próximo año.

“Absolutamente absurdo. Lo que se viene es una locura en déficit y deuda publica. Cuando lleguen a récords históricos, que van a llegar y severas dificultades fiscales, recuerden este mensaje para que no busquen responsables por otro lado. 152 billones en deuda local. Con el agravante del problema de crowding out que esto genera. Peor para el déficit, peor para la deuda, peor para las finanzas públicas, peor para la inversion y peor para el crecimiento. ¡Es tenaz!”, cuestionó José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y de Comercio en gobiernos anteriores.

Por su parte, el congresista Andrés Forero, del Centro Democrático, señaló: “A @petrogustavo le aprobaron una tributaria, incumplió la regla fiscal, subió la tasa de retefuente, decretó una emergencia económica inconstitucional por más impuestos, emitió $23 B de deuda turbiamente al 13% y aún así no le alcanza.La corrupción y el derroche son insaciables".