A menos de cuatro meses para el inicio al Mundial 2026, el proyecto de la selección Colombia entra en su fase más exigente. En medio de la concentración absoluta en la recta final del proceso, una versión surgida en Argentina agitó el tablero: Néstor Lorenzo aparece en el radar de Boca Juniors como posible candidato al banquillo azul y oro.
Desde territorio argentino aseguran que la continuidad de Claudio Úbeda, actual técnico del equipo xeneize, no está garantizada y que su futuro dependerá de los resultados en los próximos compromisos. Con el entrenador bajo presión, Boca analiza alternativas para encarar su regreso a la Copa Libertadores, torneo en el que tiene la obligación histórica de ser protagonista.
En ese escenario tomó fuerza la versión de que Juan Román Riquelme, presidente de la institución azul y oro, estaría dispuesto a contactar a Néstor Lorenzo, actual seleccionador de ‘la Amarilla’, para ofrecerle el cargo. La posibilidad fue informada por el periodista de DSports Roberto Leto, quien aseguró que el dirigente no solo valora el trabajo táctico del entrenador, sino que lo considera el perfil ideal para devolverle al equipo la identidad y la jerarquía internacional que reclama su hinchada.
“A Juan Román Riquelme le encanta Néstor Lorenzo”, afirmó Leto, desatando una ola de especulaciones en torno al futuro del banquillo boquense.
El interés no se explicaría únicamente por el presente del técnico, sino también por su pasado: Lorenzo es un hincha confeso del club y en 1996 cumplió el sueño de vestir su camiseta y jugar en La Bombonera, experiencia que marcó su carrera y consolidó un vínculo emocional con la institución. Ese sentido de pertenencia es un valor que Riquelme ha privilegiado en su gestión, apostando por hombres que comprendan la cultura interna del club. Sin embargo, más allá de la afinidad sentimental, el respaldo principal para el nombre de Lorenzo radica en su trabajo reciente al frente de Colombia y en la solidez competitiva que ha mostrado el equipo bajo su conducción.
De todas maneras, la operación no se vislumbra sencilla ni inmediata. Lorenzo mantiene un compromiso firme con la Federación Colombiana de Fútbol y tiene como prioridad absoluta el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Por ahora, cualquier movimiento parece prematuro y condicionado al desenlace del ciclo mundialista.
Mientras tanto, en Buenos Aires la expectativa crece. Si los resultados no acompañan a Úbeda y Boca decide dar un golpe de timón, el nombre del actual seleccionador colombiano seguirá instalado en la conversación. Y todo indica que, una vez concluida la cita de 2026, Lorenzo podría convertirse en uno de los entrenadores más codiciados del mercado sudamericano.



























