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El cineasta puertorriqueño Ángel Manuel Soto se inspiró en las películas de acción de los 80 y 90 para dirigir ‘Equipo demolición’, una cinta que se estrena este miércoles y que lleva a los musculosos Dave Bautista y Jason Momoa no solo a coreografiadas y sangrientas peleas, sino también a mostrar “su lado más vulnerable”.

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“Hay explosiones y sí, hay chistes, pero (la película) tiene un momento de catarsis en los personajes donde se puede explorar la vulnerabilidad dentro de esta masculinidad tóxica. Y para mí eso fue algo bien bonito porque no me gusta que las películas no se atrevan a calar profundo en las emociones de los personajes”, dijo el director a EFE.

La película de acción, thriller y comedia, que se estrena hoy en Prime Video, cuenta la historia de Jonny (Momoa) y James (Bautista), unos hermanastros que llevan años sin dirigirse la palabra pero que se ven obligados a reunirse tras la misteriosa muerte de su padre Walter (Brian Keaulana).

Los machos también son vulnerables

El objetivo del cineasta es que la audiencia suelte alguna lágrima. Para Soto era clave “mostrar ese lado de la masculinidad” para que la gente se dé cuenta de que “los hombres que admiran”, además de “machos”, son hombres incluso cuando “abrazan su vulnerabilidad”.

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Para Soto también era importante que este momento de franqueza emocional no se diera solo porque “mataron a uno de los personajes” -algo muy común en las películas de acción-, sino que el foco principal fuera “sanar traumas” gracias al hecho de pedir perdón, aunque sea con una pelea y palabrotas de por medio.

“Hay que decir esas cosas. Y espero que al verlo plasmado en estos dos ‘matchup’ (competidores) inspire a una nueva generación de hombres a ser más vulnerables”, anota el boricua.

Courtesy of Prime

Un guiño a los clásicos de los 80 y 90

Soto se inspiró en las películas de los 80 y 90, como ‘Lethal Weapon’ (1987) o ‘Die Hard’ (1988), que veía con su padre, cintas que, según el director, combinan a la perfección la acción, el humor y “los insultos”.

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“Todas esas dualidades, complejidades y paradojas son parte de la experiencia del ser humano. Por lo que poder jugar con eso y poder controlar el tono fue de las cosas más ‘challenging’ (desafiante), pero también era exactamente lo que quería provocar”, anota el cineasta mezclando algunas palabras en inglés mientras que habla en español, algo típico en Puerto Rico.

El director, en tanto, se decantó por “explorar las peleas desde un punto más brutalista”, con muchos puñetazos, sangre y grandes explosiones, y no tanto por un estilo puramente elegante, aunque la cinta también cuenta con peleas coreografiadas.

“Pero para que no tuviera un giro ‘dark’ (siniestro), aprovechamos el humor y la comedia para suavizar el impacto”, explica Soto.

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Courtesy of Prime

Una persecución pensada para el cine

Una de las escenas más épicas de la película es el momento de una persecución por una carretera de Hawái. Esta es la “secuencia más difícil” que Soto ha tenido que rodar en su vida y el director relata que hasta le salieron “canas” en el proceso.

“Desde el principio yo estuve trabajando esa secuencia con el storyboard, desde animatics, jugando con Hot Wheels, jugando con muñecos, trabajando junto con mi coordinator de stunt (peleas y acrobacias), John Valera, que ya trabajamos juntos en ‘Blue Beetle’. Y de repente (me dicen de producción): ‘No, que si es muy caro’ ... Entonces esa secuencia no se terminó hasta que se puso el último tiro de VFX”, anota Soto.

Pese a que la película se estrena en la plataforma de streaming, Soto hizo esta secuencia épica pensando en cómo se vería en una pantalla de cine “con las bocinas más duras”.

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