El Heraldo
Según la FIP, en 78% se ha incrementado el número de integrantes en armas del ELN desde 2016. Archivo
Colombia

El lío entre Cuba, el ELN y el Gobierno de Colombia

Expertos comentan en EL HERALDO las hipótesis que se tejen y las consideraciones que estarían detrás del episodio diplomático.

Muchas preguntas dejó el episodio de esta semana en el que Cuba alertó a Colombia sobre un posible plan de atentado terrorista del ELN en Bogotá.

¿Qué busca Cuba?. El director del Centro de Estudios en Seguridad y Paz, Néstor Rosanía, indicó en EL HERALDO que una de las hipótesis es que la diplomacia cubana durante años luchó por salir de la lista internacional de países que patrocinaban el terrorismo y finalmente lo consiguieron en el gobierno de Barack Obama.

“Esa fue una gran victoria para la diplomacia cubana, y que los volvieran a meter en la lista una gran derrota, y le trae unos costos a la isla. Una mirada que le dábamos es que Cuba quiera mandar comenzando la administracion de Joe Biden un mensaje político diciendo 'no patrocino ningún tipo de terrorismo y hago público un atentado terrorista'. Eso como un acto simbólico para comenzar con Biden un trabajo que los ayude a salir de esa lista y ganar esos puntos”, opinó.

Ese escenario, agregó, “conduce necesariamente a que si Cuba opta por esa estrategia es porque ya está agotada del costo político alto de sostener una delegación de un proceso que está muerto”.

¿Grietas en el ELN?

El director temático de la Fundación Ideas para la Paz, FIP, Juan Carlos Garzón, explicó en EL HERALDO que “el ELN, primero, es una organización que deberíamos entender distinta a las Farc: es más descentralizada, se caracteriza por procesos de deliberación y tensiones internas. Desde su inicio hay una tensión entre el ala militar y el ala política, y eso hace que sea un actor en donde tomar la decisión de sentarse a la mesa es más difícil que con las Farc, que tenían una estructura más vertical”.

Rosanía comentó otra hipótesis sobre lo sucedido: “Se comentó que los datos del atentado se los habrían dado directamente los comandantes del ELN que están en Cuba al gobierno de la isla. Si es así lo que se vería es que hay una fractura interna del ELN, y una fractura que no es nueva, porque el ELN funciona como una organización federada, entonces cada una de las facciones envía un representante y se reúnen en el Comando Central (Coce) y hacen unos debates internos hasta que llegan a unos consensos”.

Añadió el investigador en seguridad y defensa que el ELN “se divide en tres grandes áreas: el Frente de Guerra Oriental, que es donde está Pablito Arauca; el Frente de Guerra Occidental, que es todo lo que es Chocó, Antioquia y hacia abajo; y la tercera es el Frente de Guerra Urbano, que geográficamente no es que esté en un solo punto sino que son células que están en las principales ciudades del país. Entonces esos tres se tienen que poner de acuerdo para avanzar”.

Por ello advirtió que si lo de Cuba fue obra de la delegación de paz del ELN “lo que se vería es que las otras áreas del Coce están peleadas con el Oriental y le sabotearon un atentado que  estaba planeando”.

Y puso el ejemplo de que en 2019, en el atentado a la Escuela General Santander, “había gente que nos decía que estaban cansados de Pablito Arauca, que fue el que se atribuyó ese atentado, y era porque despreciaba lo político y valoraba solo lo militar. En cambio, los viejos, los que están en La Habana, tienen más una visión política y ven que lo que hace Pablito Arauca es torpedear todo. Y finalmente lo que sucedió con el atentado a la Escuela es que no les dejó espacio de negociación con el Gobierno, entonces puede ser que el malestar venga de esa época”.

¿Y la paz?

Garzón, especialista en  resolución de conflictos, puso de presente que lo que ocurre con el proceso de paz es que no hay una oferta negociadora del Gobierno, más allá de la exigencia de someterse al Estado y dejar las acciones criminales.

“Y el ELN tampoco está presionado para negociar. la Fundación mostró que militarmente se conserva en sus zonas históricas, tiene una mayor influencia en Venezuela y tiene conexiones con diferentes economías ilegales. Entonces lo más difícil de todo esto es que el ELN se repliega esperando que haya condiciones para volver a abrir un proceso de negociaciones y de diálogo y para el ELN cada día que pasa y que siguen en la guerra es una victoria”, explicó

¿Y los jefes en Cuba?

Señaló Rosanía, magíster en seguridad y defensa, que en la negociación con el ELN “hay una cláusula en los protocolos que dice que si se rompe el proceso es el país anfitrión, es decir Cuba, el que tiene la obligación legal de devolver a los negociadores por la misma vía que los sacó, es decir que debe haber un corredor logístico para dejarlos en la selva, pero nunca dicen que tiene que entregarlos a un tercer estado o a la Policía o a la Interpol”.

Advirtió así mismo en este sentido el investigador en política latinoamericana: “Ahora, lo que dicen los del ELN sobre el corredor es que ya se dieron cuenta cómo iba ser y que es un peligro para su seguridad y por eso no se devolvían. Pero legalmente la obligación de los protocolos exige el regreso de los negociadores y es lo que obliga al estado garante”.

A su vez, Garzón, politólogo de la FIP, consideró que en el tema de la mesa de La Habana “estamos como en un sin salida porque francamente el Gobieno desde que tomó la decisión de terminar los diálogos ha estado pidiendo cosas a Cuba, especialmente la extradición de los líderes del ELN, poniendo a la isla en una posición difícil porque lo que se acordó es que se seguirían los protocolos acordados”.

Por ello, resolvió el directivo de la Fundación Ideas para la Paz, magíster en estudios latinoamericanos, que “en el trasfondo hay una postura ideológica y muy política sobre todo el tema alrededor del ‘castrochavismo’, y eso prima sobre una discusión más pragmática”.

El episodio de la alerta de La Habana

El embajador de Cuba, José Luis Ponce, a inicios de esta semana envió al Gobierno un memorando en el que alerta que su oficina recibió “una información, cuya verosimilitud no podemos evaluar, acerca de un supuesto ataque militar” que tiene previsto ejecutar el Frente de Guerra Oriental del ELN en los próximos días en Bogotá.

El Ejecutivo, en cabeza del ministro de Defensa, Diego Molano, y del comisionado de paz, Miguel Ceballos, respondió reiterando la solicitud de extradición a La Habana de los comandantes negociadores que se encuentran en la isla: Gabino, Pablo Beltrán, Alirio Sepúlveda y Aureliano Carbonell. Y advirtió que “se confirma la gran división que hay en el ELN. El Frente Oriental insiste en interponerse en la voluntad real de paz que debe existir en este grupo (...). Es momento de que diga la verdad: si es una organización jerárquica o que nos están mintiendo, porque de lo contrario no podremos buscar la paz con un grupo que no podría responder a un proceso”.

La guerrilla respondió en un comunicado negando tener planes para perpetrar ataques terroristas: “Después de verificar con todas las estructuras guerrilleras (...), clarificamos que la información que recibió la Embajada de Cuba en Bogotá no hace parte de los planes militares del ELN, y es posible que se trate de un falso positivo montado por la inteligencia militar del Estado colombiano”.

Agregó en este sentido:  “Alertamos a la opinión pública que las Fuerzas Armadas están planeando realizar acciones terroristas contra la población con el propósito de responsabilizar al ELN”, y concluyó que “en asuntos militares tenemos un mando centralizado en los tres miembros del Coce que están en el país, junto con los integrantes de la Dirección y del Estado Mayor que están en los territorios de cada uno de los Frentes”.

Finalmente, la canciller Claudia Blum, tras una reunión a finales de la semana con el diplomático cubano, aseveró que “no se recibió ninguna información adicional al respecto por parte de Cuba”.

Los diálogos se rompieron en enero de 2019, tras el atentado a la Escuela.
La Habana no extraditará a negociadores

Cuba descartó el sábado extraditar a los miembros del ELN que permanecen en La Habana tras las fallidas negociaciones de paz con el Gobierno de Iván Duque y aseguró que hacerlo “sería contrario al Derecho Internacional”.

El Ministerio de Exteriores cubano anunció en una declaración que cumplirá la garantía del retorno seguro de la Delegación de Paz del ELN establecida en el Protocolo de Ruptura de esa negociación, acordado y suscrito entre el Estado colombiano y el ELN.

La declaración responde a una petición del Gobierno colombiano, que solicitó a La Habana más detalles acerca de la alerta realizada esta semana por el embajador cubano en Colombia, José Luis Ponce, sobre un supuesto atentado que planeaba el ELN en Bogotá.

 

La cancillería cubana criticó que Bogotá tratara un asunto sensible de seguridad de forma pública y que la prensa obtuviera inmediatamente una copia del memorando.

Aseguró también que el máximo comandante del ELN, Nicolás Rodríguez, alias Gabino, y el jefe del equipo de las negociaciones de paz con el Gobierno, Israel Ramírez, alias Pablo Beltrán, que se encuentran en Cuba, desconocían tales actos.

Ellos reiteraron “la garantía de que no tenía ningún involucramiento en las decisiones militares u operaciones de la organización”.

El ELN inició en febrero de 2017 en Quito negociaciones de paz. Luego en mayo de 2018 fueron trasladadas a La Habana, donde la última ronda de diálogo concluyó sin avances en  agosto de ese mismo año.

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