El senador republicano estadounidense de origen colombiano Bernie Moreno vinculó al presidente, Gustavo Petro, con el clima de polarización política en Colombia y advirtió en Washington sobre los riesgos de violencia y falta de garantías de seguridad de cara a las elecciones presidenciales de 2026 en el país suramericano.
“Colombia tiene que dejar la violencia política en el pasado”, afirmó Moreno durante un foro del centro de pensamiento Atlantic Council, donde señaló que la campaña electoral se desarrolla en un entorno de amenazas contra candidatos, líderes sociales e instituciones.
El republicano añadió que las tensiones políticas y el ambiente de polarización bajo el Gobierno de Petro “no ayudan a generar confianza” en el proceso democrático.
Moreno, cercano al entorno político del presidente de EE. UU., Donald Trump, aseguró que la presencia de grupos armados ilegales en varias regiones del país “afecta directamente la libertad de los votantes” y puede distorsionar la competencia electoral.
En ese sentido, el legislador aseguró que Estados Unidos podría no reconocer los resultados de los próximos comicios en caso tal se presenten irregularidades en el proceso, aunque reconoció que en las pasada votaciones al Congreso de la República todo marchó de la mejor forma en términos generales.
“Si van a contar votos que son resultado de una clara intimidación, entonces no van a tener unas elecciones que la comunidad internacional, y desde luego los Estados Unidos de América, consideren libres y justas”, precisó.
Ante esta afirmación, el presidente Petro se fue lanza en ristre contra Moreno: “La decisión libre del pueblo de Colombia se respeta. Esto es una democracia no una servidumbre”.
También, se refirió al panorama de la derecha colombiana y advirtió que la fragmentación entre distintos aspirantes podría debilitar sus opciones en las elecciones presidenciales de 2026.
En ese sentido, señaló que figuras derechistas como Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella deberían considerar algún tipo de coordinación tras la primera vuelta para evitar, según dijo, “tomar el camino equivocado”, al insistir en la necesidad de una mayor unidad para competir frente a los sectores de izquierda.
La campaña para estas elecciones presidenciales ha estado marcada por un aumento de los hechos de violencia y amenazas contra candidatos y electores en distintas partes del país.
Varios candidatos presidenciales, entre ellos el izquierdista Iván Cepeda, la derechista Paloma Valencia y el ultraderechista Abelardo de la Espriella han denunciado amenazas en su contra en las últimas semanas.
El 31 de mayo, más de 40 millones de colombianos habilitados para votar están llamados a las urnas para elegir al sucesor de Gustavo Petro, en unos comicios marcados por la expectativa política tras un mandato caracterizado por diferencias con Donald Trump, aunque con una posterior mejora en la relación bilateral tras una visita oficial a la Casa Blanca en febrero pasado.





















