Compartir:

El senador republicano y de origen colombiano, Bernie Moreno, dio su respaldo a la derecha de cara a las elecciones presidenciales a celebrarse el próximo 31 de mayo. El legislador indicó que la unión de Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella será crucial para una eventual segunda vuelta en la que Iván Cepeda ya tiene un cupo asegurado.

“Se trata de una contienda a tres bandas, los dos candidatos (Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella) que se encuentran en gran medida alineados, dentro de un margen muy estrecho, deberían estar completamente unidos a primera hora del lunes 1 de junio”, afirmó Moreno durante una conversación en el centro de pensamiento Atlantic Council este miércoles.

El republicano reconoció los feroces que pueden llegar a ser las campañas, fenómeno que no ha sido ajenos para De la Espriella y Valencia que se han enfrentado y cuestionado por la forma de hacer política. Pese a ello, Moreno dice que “todo eso debe quedar atrás” y que ”el primero de junio, quien quiera que resulte ganador, debe contar con el apoyo inequívoco y total del otro”.

Según explicó el legislador estadounidense, la estabilidad de las próximas elecciones presidenciales será determinante para que Colombia recupere su posición como “aliado estratégico clave” de la Casa Blanca.

Entre tanto, pidió protección a los comicios que ha sido objeto de todo tipo de cuestionamientos y a eso se le suma los hechos violentos alrededor de las campañas como las amenazas crecientes contra los candidatos y el más reciente crimen de dos personas pertenecientes al equipo de trabajo en Meta del movimiento Firmes por la Patria.

“Hemos visto demasiada violencia política en Colombia” por eso precisó que “es extremadamente importante que el gobierno proteja a los candidatos”.

Sin mencionar al Pacto Histórico o a Iván Cepeda, Bernie vaticina que “si Colombia, Dios no lo quiera, toma el camino equivocado, lo que van a ver es que todos los malos actores que actualmente están en Cuba, Venezuela y Nicaragua fluyan hacia Colombia”.

El senador prevé volver a Colombia el próximo 7 de agosto, día de la posesión del nuevo presidente con la intención de liderar una delegación estadounidense durante la ceremonia.