Este miércoles 20 de mayo, el gobierno de Estados Unidos imputó formalmente al expresidente cubano Raúl Castro por la muerte de cuatro pilotos de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
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El Departamento de Justicia (DOJ) presentó los cargos en la corte federal del Distrito del Sur de Florida contra Castro, a quien acusa de ordenar, cuando era ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, el derribo en 1996 de las dos avionetas en las que iban tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un cubano residente legal de EE.UU.
La acusación, disponible en línea, trascendió momentos antes de un evento del fiscal general interino de EE.UU., Todd Blanche, en la Torre de la Libertad de Miami, símbolo de los exiliados cubanos, quienes han pedido al presidente Donald Trump que presente la acusación y eleve la presión contra La Habana.
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Familias de las víctimas acusan a Castro de ordenar derribar en 1996 las avionetas en las que iban cuatro personas de origen cubano: Carlos Costa, Armando Alejandre y Mario Manuel de la Peña, los tres ciudadanos estadounidenses, y Pablo Morales, cubano residente legal de EE. UU., como parte de su trabajo con Hermanos al Rescate, que auxiliaba a balseros de la isla.

Mientras los exiliados cubanos citan un reporte de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de la ONU que concluyó que el ataque ocurrió en aguas internacionales, La Habana ha sostenido que las avionetas amenazaban el territorio de la isla y que los involucrados eran “terroristas”.
La acusación formal también incluye a otros militares cubanos presuntamente involucrados: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Perez-Perez.
En el momento del incidente, Raúl Castro ejercía como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), lo que le situaría en la cúspide de la cadena de mando de la decisión de derribar los aviones.
Por ahora, las autoridades estadounidenses no han aclarado cómo ejecutarían una operación para capturar a Raúl Castro ni cuántos años de cárcel implicaría una máxima condena contra el exmandatario.
La imputación trasciende en medio de la creciente presión del presidente estadounidense Donald Trump a Cuba, en particular tras la captura en enero en Caracas del gobernante venezolano Nicolás Maduro, quien también afronta cargos criminales en Estados Unidos y ahora está preso en Nueva York.
Desde entonces, Trump impuso un bloqueo petrolero a la isla, elevó sus amenazas de “tomar el control” del país y firmó una orden ejecutiva el 1 de mayo para ampliar las sanciones, que desde el lunes sumaron a 11 altos cargos políticos y militares cubanos.





















