En medio de su recorrido por el Atlántico, el precandidato presidencial Abelardo de la Espriella centró su discurso en una defensa abierta de Barranquilla y en fuertes críticas al Gobierno nacional, al que señaló de estar en contravía del modelo de desarrollo que, según él, representa la ciudad.
Desde el barrio Rebolo, el aspirante destacó su vínculo personal con la ciudad y aseguró que su proyecto político tiene al Caribe como eje central.
“Barranquilla está en mi corazón. Yo vivo aquí y cuando sea presidente voy a seguir viviendo aquí”, afirmó, al tiempo que planteó que su eventual gobierno tendría un enfoque especial en el desarrollo de la región.
En esa línea, sostuvo que el Caribe necesita liderazgo propio y que su candidatura encarna esa representación.
“Solo el hijo del Caribe puede hacer lo que necesita el Caribe”, dijo, insistiendo en que su propuesta busca responder a las necesidades históricas de la región.
El aspirante también lanzó cuestionamientos directos al gobierno Petro, al que calificó como contrario al modelo de crecimiento de Barranquilla.
“Barranquilla es un espejo de prosperidad, de obras y de soluciones. Eso es justamente lo que este gobierno no representa”, señaló, al tiempo que criticó lo que denominó como una postura de la izquierda frente a ese modelo.
Finalmente, el precandidato se refirió a las condiciones de seguridad en su campaña, asegurando que, pese al contexto del país, mantiene tranquilidad en sus recorridos.
“Estoy con Dios, tengo un buen equipo de seguridad, pero yo salgo tranquilo porque yo llegué tarde a la repartición del miedo y a lo único que le tengo miedo es a tener miedo”, manifestó.
Durante el recorrido, De la Espriella contó con el apoyo del senador Mauricio Gómez y Enrique Gómez, director de Salvación Nacional.




















