El belga Mounir Namoussi, señalado como presunto responsable de la importación de cocaína y de actuar como organizador de una red criminal internacional, fue extraditado por las autoridades colombianas a su natal Bélgica donde es requerido para que responda por delitos relacionados con narcotráfico.
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La extradición de alias Mou, capturado el febrero de 2025 en la ciudad de Barranquilla mediante notificación roja de Interpol, se materializó en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá.
“Esta persona era señalada como enlace internacional del “Cartel de los Balcanes”, estructura criminal dedicada a la exportación de cocaína desde Colombia hacia Europa. De acuerdo con las investigaciones, alias ‘Mou’ asumió un rol principal dentro de la organización tras la captura en 2021 de Armus Iván, consolidándose como coordinador de envíos de droga hacia el continente europeo”, puntualizó la Policía.
Los investigadores lograron establecer que el procesado mantuvo vínculos con Miro Risvanovic, alias El Ruso, quien fue capturado en Italia, extraditado a Colombia y posteriormente asesinado en 2018 en Pereira.
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“Además se logró evidenciar que la organización liderada por Namoussi habría articulado actividades con el “Clan del Golfo”, fortaleciendo operaciones de narcotráfico a gran escala mediante redes internacionales”, agregaron.
De acuerdo con el coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de la Dirección Investigación Criminal e Interpol, Namoussi lideraba operaciones de importación de grandes cantidades de cocaína hacia Europa, utilizando contenedores refrigerados como método de ocultamiento.
‘Mou’ delinquía bajo identidades falsas y reclutaba colaboradores para ejecutar sus actividades ilícitas, caracterizándose por una planificación sofisticada y una amplia red de contactos internacionales, según logró establecer la Policía.
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“La Policía Nacional de Colombia, reafirma su compromiso en la lucha contra el crimen organizado transnacional, fortaleciendo la cooperación internacional y contribuyendo al desmantelamiento de estructuras dedicadas al narcotráfico”, cerraron.
El origen
Este hombre de ascendencia árabe habría dado sus primeros pasos criminales a la par de sus cinco hermanos en la ciudad de Genk, en Bélgica, siendo unos simples delincuentes entregados a los hurtos menores.
Creció en un barrio llamado Distelvinkstraat. Recibió educación liberal, aunque su adolescencia se fue influenciando poco a poco por el crimen junto a sus hermanos.
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Estos se involucraron mutuamente en delitos, lo que los llevó a los tribunales para menores por robos simples, amenazas, peleas y porte de armas de fuego. Entre los seis hermanos, el expediente criminal iba aumentado cada vez más, ganándose a título propio de una de las familias más notorias (por delitos) en la región. Una especie de clan.
Las fechorías y la violencia era el pan de cada día entre los hermanos, según la fuente, pero no estaban bien organizados. Sin embargo, uno de ellos se mantenía más inteligente, y ese era ‘Mou’, quien fue el que hizo su primer contacto con la droga.
De joven, Mou empezó a cultivar cannabis de consumo personal y, en algunos casos, de sus plantaciones equipadas profesionalmente vendía cierta cantidad desde Genk hasta Maasland, hasta que fue detenido y puesto a comparecer ante el tribunal penal.
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Sin embargo, el joven no recibió condenas graves, ya que fue etiquetado como un “peligro menor”, minimizando así su papel dentro del tráfico de estupefacientes y librándose por primera vez de una dura sentencia que se estaba cocinando en su contra.
Pasaron los días desde aquel proceso judicial hasta que una mañana mientras trabajaba en un ‘coffee shops’ de Maastricht, su nombre empezó sonar nuevamente, esta vez en una investigación sobre varios narcotraficantes franceses.
“Por mis manos pasaron cientos de miles de bolsas de marihuana”, declaró para aquella época ante el tribunal de Bruselas. La policía belga sospechó en aquel momento que ayudaba a los franceses con su comercio, pero este terminó inocente del juicio y no se le impusieron castigos severos.
No obstante, EL HERALDO conoció por medio de una fuente judicial que Mounir Namoussi, a sus 39 años, contabilizó al menos 21 condenas en su tierra natal, destacándose robos, violencia, hurtos, manipulación de bienes robados, además de delitos relacionados con el narcotráfico.


