En Colombia son muchos los pacientes que continúan con barreras estructurales para ser atendidos, para recibir tratamientos e incluso para ser diagnosticados a tiempo. Eso lo viven cientos de niños con cáncer, según lo que advirtió recientemente el Observatorio Interinstitucional de Cáncer Infantil (OICI) por medio de un manifiesto.
Leer también: Autoridades investigan posible caso de sarampión en Bogotá
En la declaración realizada por el OICI se cuenta con el respaldo de la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología Pediátrica (ACHOP), así como de la Liga Colombiana Contra el Cáncer, HOMI Fundación Hospital Pediátrico de la Misericordia, la Procuraduría Delegada para Asuntos Civiles del Trabajo y la Seguridad Social, la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (ACEMI) y la Asociación de Empresas Gestoras del Aseguramiento en Salud en Colombia (Gestarsalud).
En el manifiesto se alerta que cada año alrededor de 2.000 niños y niñas reciben un diagnóstico de cáncer en el país, y 784 de ellos mueren a causa de la enfermedad. Estas cifras ubican a Colombia entre los países con mayores tasas de mortalidad infantil por cáncer en la región. El OICI alerta que las muertes por este diagnóstico no solo son por la complejidad de la enfermedad, sino por fallas evitables en el sistema de salud.
En los expresado por el observatorio se señala que hoy sobreviven 6 de cada 10 niños y niñas, mientras que podrían curarse 8 o incluso 9 de cada 10, en gran parte por los diagnósticos tardíos y fallas en el acceso, la oportunidad y la continuidad del tratamiento.
Otra preocupación expuesta en el documento es el enfoque territorial, y se mencionan regiones como Amazonas y Orinoquía, que registran tasas más altas de mortalidad, lo que se presenta como evidencia de inequidad que no debería normalizarse.
También se indicó que existen graves demoras relacionadas con el primer nivel de atención, la sospecha clínica temprana, la remisión y la realización de estudios.
Otra advertencia tiene que ver con una alta fragmentación en la prestación de servicios, con trayectorias que incluyen traslados entre ciudades, cambios de institución, repetición de estudios e interrupciones del tratamiento. Esto lleva a un desgaste para las familias y, en algunos casos, muertes evitables.
De igual forma se enumeró en el documento otros tipos de dificultades como para la sospecha oportuna en el primer nivel de atención; demoras en remisión y en la realización de estudios diagnósticos,; traslados entre ciudades y cambios de institución durante el proceso; repetición de estudios e interrupciones del tratamiento; desgaste para las familias asociado a la desarticulación de servicios.
Por otro lado, uno de los puntos más críticos respecto al tema es el acceso efectivo a medicamentos. El OICI identificó un listado de 56 fármacos que no cuentan con indicación del Invima para uso en niños. Dentro de ese grupo, 24 se encuentran en el listado de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud, y que son usados desde hace décadas, avalados por protocolos internacionales e incluidos en guías de práctica clínica.
“Los niños y niñas de Colombia no deben seguir esperando para poder vivir. ¡El momento de actuar es ahora!”, se lee al final del manifiesto.





















