Un gran retrato del congresista Diógenes Quintero Amaya, junto a fotografías de las demás víctimas, fue colocado este sábado entre flores en Ocaña, Norte de Santander, en el noreste de Colombia, para el funeral del político, uno de los 15 fallecidos el pasado miércoles en el accidente de un avión de la compañía Satena.
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Quintero Amaya era representante a la Cámara por la curul de Paz de la región del Catatumbo y por eso se le rindieron homenajes ayer en la sede de la Gobernación de Norte de Santander, en Cúcuta, la capital regional, y luego en la Alcaldía de Ocaña.
“Fue un momento para elevar una oración, rendir un sentido tributo y abrazar con el corazón a las familias que hoy enfrentan este profundo dolor”, señaló la Alcaldía de ese municipio del noreste de Colombia.
Mientras tanto en otros lugares de Colombia, como Bogotá, Arauca, Valledupar y Medellín, se llevarán a cabo las exequias de las demás víctimas de la tragedia aérea.
El accidente ocurrió el miércoles cuando un avión Beechcraft 1900 de Satena, operado por la compañía Searca, con 13 pasajeros y dos tripulantes a bordo, que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña, se precipitó a tierra en una zona rural de La Playa de Belén (Norte de Santander) y no hubo supervivientes.
Entre las víctimas, además del congresista Quintero Amaya, se encontraban las trabajadoras humanitarias Maira Alejandra Avendaño Rincón, del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), y Karen Liliana Parales Vera, de World Vision, quienes hacían su labor en la región del Catatumbo, hecho que fue lamentado por organizaciones sociales y de cooperación internacional, que destacaron su trabajo con comunidades afectadas por la violencia.
Asimismo, el Hospital Emiro Quintero Cañizares de Ocaña confirmó la muerte del médico Rolando Enrique Peñaloza Gualdrón, especialista en neurocirugía, y de su esposa María del Carmen Díaz Rodríguez, quienes viajaban en la aeronave siniestrada.
También murieron los pasajeros María Álvarez Barbosa, Carlos Salcedo, Anayisel Quintero, Anirley Jendano Osorio, Gineth Rincón, Mayra Sánchez Criado y Juan Pacheco Mejía, así como Natalia Acosta Salcedo, quien se desempeñaba como asistente del congresista Quintero Amaya, y los tripulantes, el capitán Miguel Vanegas, piloto de la aeronave, y José de la Vega, copiloto.
Satena informó en un comunicado que, en coordinación con la Fiscalía y el Instituto Nacional de Medicina Legal, los cuerpos de los pasajeros y tripulantes fueron entregados a sus familias.
La aerolínea estatal señaló que la empresa Searca, que operaba el vuelo siniestrado, “dispuso el traslado aéreo de los féretros y sus acompañantes hacia las ciudades de origen” para la realización de las exequias.
Las causas del accidente son objeto de investigación porque, según Satena, “las condiciones meteorológicas en ruta y en el aeropuerto de destino eran favorables para la operación de la aeronave”, y el piloto no informó a las torres de control de ninguna emergencia a bordo.





















