A la espera de los resultados que arrojen las cajas negras de la avioneta de la aerolínea Satena accidentada en zona rural de Norte de Santander, la Aerocivil ya baraja algunas hipótesis de lo que pudo haber generado el siniestro en el que murieron 15 personas, entre pasajeros y tripulantes.
Como se sabe, este jueves fueron recuperados los grabadores de datos y cajas negras del avión, que serán fundamentales para el análisis técnico del evento y para establecer los hechos relacionados con el vuelo.
De hecho, las grabaciones obtenidas de las llamadas “cajas negras” muestran los momentos finales de comunicación entre los pilotos y la torre de control, poco antes de que la aeronave desapareciera de los radares.
El hecho tuvo lugar la tarde del miércoles, cuando el Beechcraft 1900, matrícula HK-4709, estaba a solo cinco minutos de aterrizar en el aeropuerto de Ocaña. El avión se precipitó en el sector de Playa de Belén, específicamente en Alto el Buey, en la zona rural de Curasica, un área de difícil acceso que complicó las labores de rescate.
Aerocivil habla de una presunta interferencia
Si bien las causas del accidente no se han establecido, el coronel Álvaro Bello, director técnico de investigaciones de accidentes de la Aeronáutica Civil, detalló en diálogo con Blu Radio que de momento se está extrayendo la información y datos de la caja grabadora de voces. “Estamos en condiciones en este momento de poder hacer un proceso que va a llevar más tiempo, pero es la recuperación de los datos”, informó.
Sin embargo, pudo adelantar cuáles son las hipótesis que se analizan en este momento para poder establecer cómo ocurrió el accidente. Además del factor climático o alguna falla humana, el coronel detalló en Blu Radio que se están investigando algunos fenómenos que en el sector de la aviación se les conoce como el jamming, que significa corte de señal o el spoofing que se refiere la transmisión de señales satelitales falsificadas para engañar a los pilotos, lo que provoca que calculen datos incorrectos de posición, navegación y tiempo.
No obstante, pese a que esta última opción está dentro de las hipótesis, las autoridades competentes no han encontrado alguna interferencia ilícita contra la aeronave.
“Dentro de lo que se identificó en los restos, en la disposición de los restos,en la trazabilidad o la dinámica de impacto,no puedo confirmar eso porque no veo o no identificamos con el grupo una evidencia que haya habido algún tipo de interferencia ilícita", aseveró.
Por otro lado, el coronel dio detalles en Blu Radio sobre el choque de la aeronave: “(...)tiene un impacto que es ascendente, es decir, no es de frente, no hay una colisión frontal contra el terreno”, indicó.
Último audio del avión
Según la transcripción divulgada, la última comunicación ocurrió cuando la tripulación notificó a la torre de Cúcuta que estaban listos para iniciar el descenso.
“Cúcuta, aproximaciones Satena 8849 estaría listo descenso”, se escucha en la grabación, a lo que la torre respondió autorizando la maniobra y entregando las instrucciones correspondientes, ya que no se reportaba tránsito aéreo en la zona.
Transcripción del audio:
- Piloto: Cúcuta, aproximación, Satena 8849, estaría listo descenso
- Torre de control: Satena 8849, descenso a discreción, sin tránsito reportado. Notifique 10 millas antes de Ocaña.
- Piloto: Llamará 10 millas fuera y descenso a discreción.
- Torre de control: Satena 8849, comunique autoanuncios en Ocaña.
Minutos después de este intercambio,la aeronave desapareció de los radares,y se activaron de inmediato los protocolos de búsqueda, que terminaron con la confirmación del accidente horas más tarde.




















