El exjefe del Cartel de Medellín, Carlos Lehder, compartió detalles sobre las duras condiciones que, según su experiencia, estaría enfrentando Nicolás Maduro tras ser trasladado al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York.
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Durante una entrevista en el pódcast Más Allá del Silencio, conducido por el periodista Rafael Poveda, Lehder relató cómo funciona el régimen de aislamiento en los centros penitenciarios de máxima seguridad, un sistema que describió como “el planeta oscuro”.
Lehder explicó que este tipo de prisión no se parece a una cárcel convencional. Se trata de un confinamiento prácticamente total, donde el interno permanece solo en su celda durante la mayor parte del tiempo, sin contacto con otros reclusos.
Según contó, el sistema penitenciario estadounidense clasifica a los detenidos según su nivel de peligrosidad. En su caso, fue considerado de alto riesgo, lo que lo llevó directamente a una penitenciaría de súper máxima seguridad. Para él, la misma lógica se estaría aplicando actualmente a Maduro.
El exnarcotraficante recordó que, tras su captura, fue entregado de inmediato a las autoridades estadounidenses y trasladado en cuestión de horas a distintos centros de detención.
En menos de dos días, fue presentado ante un juez federal, quien ordenó su reclusión en una prisión de máxima seguridad. Lehder señaló que este procedimiento es habitual en casos considerados prioritarios por la justicia norteamericana.
Así son las celdas y la vigilancia permanente en la prisión donde está Maduro
De acuerdo con su testimonio, los presos bajo este régimen permanecen en celdas pequeñas, con pocos o ningún objeto personal. En muchos casos, no cuentan con muebles y son vigilados constantemente mediante cámaras.
Además, un guardia verifica de manera presencial el estado del recluso cada hora, tanto de día como de noche. La alimentación es igual para todos y no existen privilegios especiales.
Uno de los aspectos más duros, según Lehder, es la prohibición de visitas presenciales. No existen encuentros con familiares ni visitas conyugales. En algunos casos, el único contacto con seres queridos se realiza a través de sistemas virtuales.
“El aislamiento es absoluto”, afirmó, asegurando que los internos no tienen interacción con otros presos en ningún momento. Los espacios carecen de comodidades y están diseñados para evitar cualquier tipo de socialización.
El exlíder del cartel también habló sobre las consecuencias emocionales y mentales del encierro prolongado. Recordó que sobrevivir en estas condiciones requiere una gran fortaleza psicológica.
Según explicó, una de las mayores dificultades es la ausencia total de relaciones humanas, lo que obliga al recluso a desarrollar estrategias mentales para no perder la estabilidad emocional.
Finalmente, Lehder se refirió al panorama legal de Nicolás Maduro y sugirió que enfrentar un juicio podría derivar en una condena perpetua bajo este régimen.


