Menos de cuatro le restan al país para adoptar las medidas necesarias para garantizar el abastecimiento de energía eléctrica y gas natural frente a El Niño. La alerta fue lanzada por la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco), teniendo en cuenta que este fenómeno tendrá una intensidad “muy fuerte”, según el Ideam.
Desde el gremio se recalcó que las autoridades ambientales del país informaron que la probabilidad de una llegada anticipada se incrementó del 62 % al 82 % para el trimestre mayo-julio, que podría alcanzar el 98 % entre agosto-octubre.
En ese sentido, indicó que en lo corrido del año se han registrado temperaturas máximas que, en algunos casos, han superado los históricos, mientras que las lluvias han estado por debajo del nivel normal en los últimos meses.
“Llevamos más de dos años advirtiendo sobre esta amenaza y lamentablemente el Gobierno nacional minimizó estas alertas. Hoy el tiempo se agota y tenemos cinco factores que pueden materializar un racionamiento eléctrico: el clima y el Fenómeno de El Niño, la falta de energía firme y las señales adversas a las generadoras, el insuficiente gas natural nacional, los problemas financieros por falta de pago y el inesperado incremento en la demanda”, dijo Camilo Sánchez Ortega, presidente ejecutivo de Andesco.
Es de anotar que el país depende de la generación hidráulica en un 65 % a 70 % de su matriz eléctrica, lo que hace al sistema especialmente vulnerable a las sequías que caracterizan a El Niño.
Desde XM, operador del sistema eléctrico nacional, se han emitido alertas técnicas señalando que los embalses deben alcanzar al menos el 80 % de su capacidad antes de septiembre de 2026, y las plantas térmicas deberán operar a su máxima capacidad disponible para sostener el suministro
Por esa razón, el líder gremial indicó que “Colombia jamás debió perder la soberanía energética, teníamos las ventajas comparativas para no depender de ningún país, tenemos carbón, pero de la noche a la mañana decidimos dejar de exportar y se nos olvidó que hay muchas familias que dependían de eso, perdimos empleos y valor agregado”.
Cabe destacar, además, que en lo corrido de mayo, la demanda de energía se incrementó un 7,99 % frente al mismo periodo del año anterior, mientras que durante marzo y abril se ubicó por encima del escenario medio proyectado por la UPME. Incluso, el pasado 7 de mayo se registró un máximo histórico de 258,69 GWh, especialmente impulsado por regiones como Caribe, Antioquia, Oriente y Centro.
A eso se suma la deuda acumulada con las empresas, que asciende a $8.2 billones. La mayor proporción corresponde a deudas de la empresa Air-e con demás agentes de energía mayorista, que alcanza $2,7 billones, seguido de la opción tarifaria ($2,2 billones), deuda de subsidios ($1,8 billones) y deudas de entidades oficiales ($1,5 billones).
Además, hay una creciente escasez de gas natural que gana relevancia debido a que el 15 % de la capacidad de generación eléctrica del país es a base de gas natural y Colombia ya importa en promedio el 23 % del gas que consume.
El gremio reiteró que el sector energético colombiano cuenta con las herramientas, la experiencia y la institucionalidad para afrontar este desafío, siempre que las decisiones se tomen con la urgencia que la situación exige.
“Estamos dispuestos a trabajar articuladamente con el Gobierno, pero necesitamos incentivos y decisiones contundentes ahora”, agregó Sánchez.
En ese sentido, hizo un llamado a tomar acciones en cinco frentes: garantizar el pago urgente de la deuda de Air-e Intervenida con prioridad a los generadores térmicos; activar el marco regulatorio del programa de respuesta de demanda antes de julio de 2026; actualizar el Plan de Abastecimiento de Gas Natural con escenarios de El Niño fuerte; agilizar la entrada en operación de proyectos de generación y transmisión listos para 2026 y 2027; convocar una mesa de trabajo sectorial con todos los actores del sistema para construir un plan de acción coordinado y hacer una campaña masiva de ahorro de energía y agua.


