Más de 8.600 personas perdieron la vida en las carreteras de Colombia durante 2025, y en lo corrido de 2026 ya se han reportado más de 1.300, una cifra que encendió las alarmas en todo el país. La región Caribe no es ajena a esta problemática.
Según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, con corte a febrero de este año, 320 personas han muerto en las vías de esta región, evidenciando un panorama preocupante y un aumento significativo en departamentos como Córdoba, Cesar y Bolívar.
Ante este panorama, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) llevó a cabo este martes en Barranquilla el Tercer Encuentro Regional de Gestión Estratégica para el Control del Tránsito y Transporte, en el que participaron autoridades y actores del sector transporte del departamento para coordinar estrategias que permitan disminuir la siniestralidad.
Durante su intervención en la instalación del evento, la directora nacional de la ANSV, Mariantonia Tabares, manifestó con preocupación que los siniestros viales van en aumento y se ha convertido en la segunda causa de muerte violenta en el país y en la primera causa de muerte violenta en mujeres cuando viajan como acompañantes.
La funcionaria destacó que aunque las cifras actuales son preocupantes, no reflejan el trabajo constante que desde la Agencia vienen realizando en todo el país.
“Por el contrario, se están adelantando todas las acciones posibles para prevenir estos hechos. Sin embargo, quienes están vinculados a este importante esfuerzo reconocen que, en ocasiones, los resultados no se compadecen con el trabajo y el compromiso que se viene desarrollando”.
En ese sentido, señaló que precisamente el objetivo con los encuentros regionales es lograr articular un plan nacional de seguridad vial con una realidad desde el territorio.
Explicó que la mayoría de los siniestros viales en el país se registran por errores humanos más que a fallas en la infraestructura, siendo el exceso de velocidad una de las principales causas de accidentalidad además de las imprudencias y la falta de cultura vial.
“No podemos olvidar que las más de ocho mil personas que mueren cada año en siniestros viales pudieron haber sido un familiar, un amigo o un ser querido. Incluso cuando no existe un vínculo cercano, estas cifras deberían conmovernos. Esto no es normal ni aceptable, y no podemos seguir ignorándolo”, insistió.

Datos en la región Caribe
El Observatorio Nacional de Seguridad Vial también registró que los motociclistas continúan siendo el actor vial más afectado. De las víctimas fatales registradas en la región, 237 corresponden a usuarios de motocicleta, consolidando a este grupo como el de mayor riesgo en las carreteras del Caribe y resaltando la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y control dirigidas a este segmento.
El informe destacó también la disminución de casos en la región entre los que se encuentran Montería, Sincelejo, San Marcos (Sucre), Mompox y San Juan de Nepomuceno (Bolívar), así como Santo Tomás (Atlántico) y San Diego (Cesar), entre otros.
Disminución en el Atlántico
Carlos Granados, director del Instituto de Tránsito del Atlántico, resaltó el encuentro regional por su importancia en la planificación y el trabajo articulado como pilares fundamentales para reducir la siniestralidad en el departamento.
En este sentido, destacó la conformación de los comités locales de seguridad vial, en los que participan entidades como planeación, salud, educación y el sector jurídico, con el objetivo de construir un plan de acción integral que permita prevenir los siniestros en las vías.

Por otro lado, afirmó que si bien el incremento de los siniestros viales es una problemática que afecta a todo el país y está relacionada, principalmente, con la falta de planeación y con deficiencias en la educación vial, en el departamento del Atlántico han logrado una reducción del 9,5 % en la accidentalidad en lo que va del 2026, según cifras de la ANSV. Asimismo, reportó una reducción del 5 % en muertes en siniestros viales.
Según la Agencia, a corte a febrero, 38 personas han perdido la vida en el departamento, de las cuales 21 corresponden a la ciudad de Barranquilla. Este comportamiento refleja avances en las estrategias de seguridad vial, aunque las autoridades insisten en la necesidad de mantener y reforzar las acciones preventivas para seguir reduciendo estas cifras.


















