El superintendente de Servicios Público Domiciliarios, Felipe Durán, afirmó este miércoles que es necesario un cambio en el modelo energético de la región Caribe, así como un plan de salvamento para las empresas comercializadoras Air-e y Afinia, porque no se ha logrado estabilizar a las empresas que nacieron tras la liquidación de Electricaribe.
Durante su participación Congreso Nacional de Transición Energética que se lleva a cabo en la Universidad del Norte, Durán sostuvo que la región ha atravesado múltiples intentos de mejora en la prestación del servicio sin lograr resultados sostenibles.
“Pasamos por Corelca, Electrocosta, Electricaribe y, posteriormente, por Air-e y Afinia. Actualmente, Air-e se encuentra intervenida y Afinia ha solicitado una escisión de mercado, lo que demuestra que aún no se ha alcanzado la estabilidad esperada”, afirmó.
Para el Superservicios entre los principales desafíos de estas empresas de energía se encuentran los altos niveles de pérdidas de energía y las limitaciones en el recaudo.
Reiteró que estas condiciones deben analizarse dentro del contexto del modelo energético actual, el cual, aseguró, le permite la rentabilidad de las empresas, pero no responde a las realidades sociales de la región.
“Si no pensamos en cambiar el modelo, es posible que no logremos estabilizar de manera significativa el servicio en la región Caribe, independientemente de las decisiones que se adopten tras la intervención de Air-e”, advirtió.
En este sentido, fue enfatizó en afirmar que después de varias intervenciones y procesos de liquidación de empresas en la región, es momento de ir más allá de los análisis centrados exclusivamente en la gestión empresarial. A su juicio, los problemas estructurales podrían estar asociados al diseño mismo del modelo regulatorio y tarifario del sector eléctrico en Colombia.
“Es el momento de dejar de pensar que se trata únicamente de un tema de eficiencia o ineficiencia en la administración de las empresas y comenzar a evaluar si el modelo energético, tal como está concebido, responde realmente a las necesidades del Caribe colombiano”, añadió.
Durán manifestó que en el caso de Air-e, la situación es compleja porque las pérdidas alcanzan el 30 % y el recaudo alcanza aproximadamente el 74 %, en una región que tiene una composición socioeconómica de alta vulnerabilidad con el 60 % de los usuarios ubicados en los estratos 1 y 2, y alrededor del 13 % en los barrios subnormalizados, donde el recaudo efectivo es cercano al 4 %,
“Esto lo que evidencia las complejidades sociales y económicas que inciden en la sostenibilidad del servicio”, recalcó.
El superintendente también cuestionó las ganancias de las generadoras de energía, las cuales calificó como un oligopolio porque solo cuatro empresas manejan el 78% del mercado logrando solo en el 2024 ganancias superiores a los 18 billones de pesos.
“El Caribe es la región más afectada por el modelo actual porque está basado en una simulación de libre competencia y se supone que así los precios bajan pero la realidad es que en este modelo no se ve una conformación de si hay una competencia”, puntualizó .



















