Las obras de la Gran Vía, uno de los proyectos de infraestructura más importantes del departamento, avanzan y ya alcanzan cerca del 83 % de ejecución, según informaron este lunes el gobernador Eduardo Verano y el secretario de Infraestructura departamental, Azael Charris, durante un recorrido por el frente de trabajo ubicado entre la Universidad del Norte y la Universidad del Atlántico.
El mandatario explicó que actualmente se adelantan labores en el deprimido del sector, una estructura clave que no solo permitirá mejorar la movilidad, sino que también solucionará los problemas históricos de inundaciones en la zona.
“Esta vía ya está casi toda construida. Aquí estamos en el punto que funcionará como un gran deprimido y que además manejará las aguas lluvias que pasan por debajo de toda la estructura. Este sistema podrá conducir entre 6 y 7 metros cúbicos de agua por segundo, lo que permitirá que la vía funcione sin restricciones incluso cuando llueva”, explicó Verano.
El gobernador recordó que en el pasado este corredor registró inundaciones históricas que incluso permanecieron por semanas, afectando la movilidad y a los habitantes del sector. Con el nuevo sistema hidráulico, esas aguas serán canalizadas hasta Mallorquín, evitando emergencias en la vía.
Pese a las molestias que han generado las obras, especialmente para comerciantes y conductores, Verano aseguró que el proyecto se mantiene dentro del cronograma y que la meta sigue siendo su entrega el 16 de julio.
“Sabemos que hay incomodidades y le pedimos excusas a la comunidad, pero no hay forma de construir una obra de esta magnitud sin afectar temporalmente la movilidad. Lo importante es que después todo será mucho más rápido. Lo que antes podía tomar una hora y media para llegar a las universidades, ahora será un trayecto ágil”, señaló el mandatario departamental.
Actualmente, el tránsito hacia Puerto Colombia se ha desviado por las vías internas del sector de Villa Campestre, mientras avanzan los trabajos en la zona principal.
La obra completa de la Gran Vía contempla una inversión cercana a los $98 mil millones. De ese monto, según el gobernador, ya se han ejecutado más de 78 mil millones, mientras que los recursos restantes están asegurados para culminar los trabajos.
Más datos del avance
El secretario de Infraestructura del departamento, Azael Charris, detalló que en el tramo de la 51B ya se construyen los muros que servirán de soporte para la glorieta superior del deprimido y que uno de los trabajos pendientes es el traslado de una tubería del sistema sanitario de Triple A.
“En este momento lo único que nos tiene un poco retrasados es el traslado de esa red, que recoge aguas servidas de varios sectores. Una vez se retire, podremos terminar los muros de soporte y avanzar hacia la fase final de la estructura”, explicó.
El funcionario reiteró que el deprimido y el tramo correspondiente estarán listos también para el 15 de julio, lo que permitirá mejorar la seguridad vial y el flujo vehicular en este corredor.
Además de la infraestructura vial, el proyecto contempla la creación de una “autopista digital”, con la instalación de 24 ductos para fibra óptica, triplicando la capacidad actual de telecomunicaciones en la zona.
“Antes existían ocho ductos para fibra óptica. Ahora estamos instalando 24, distribuidos en cuatro filas de seis tuberías cada una. Esto permitirá mejorar la conectividad de universidades, colegios y de todo el sector, convirtiendo esta vía en un corredor estratégico para las telecomunicaciones”, puntualizó Charris.


