En los 167 municipios más golpeados por el conflicto armado, distribuidos en 16 circunscripciones, este domingo se elegirá a los 16 congresistas que ocuparán las curules de paz en la Cámara de Representantes. Estos espacios de representación nacieron tras el acuerdo de paz firmado con las extintas Farc y este domingo se cumplirá su última elección.
Es de anotar que estas circunscripciones fueron creadas a través de un acto legislativo en 2021 para funcionar por dos periodos. El primero corresponde al cuatrienio comprendido entre 2022 y 2026, mientras que el segundo será 2026–2030.
De acuerdo con la Misión de Observación Electoral (MOE), estas zonas representan el 3,2 % del censo electoral, con el que tienen capacidad de elegir el 9 % de la Cámara.
“El número de candidaturas pasó de 405 en 2022 a 253 en 2026, lo que podría deberse a la dificultad del acceso a los recursos de anticipo para la financiación de las campañas, así como a la concentración de actores armados y economías ilegales en estos territorios”, aseguró Diego Rubiano, coordinador del Observatorio Político Electoral de la MOE.
En ese sentido, estos comicios se ven impactados por los cuestionamientos que desde varios sectores se han hecho frente a la labor desempeñada por estas curules dentro del Congreso y su capacidad para representar de manera efectiva a las comunidades más afectadas por el conflicto armado.
A eso se suma la advertencia hecha por expertos sobre los riesgos de cooptación de estas curules, que podrían terminar en manos de estructuras políticas o actores armados en medio de la compleja situación de orden público que se vive en dichas zonas del país.
“Las curules de paz se volvieron una oportunidad barata para que grupos armados y grupos políticos regionales tengan representación en el Congreso. Para ellos, esta es la oportunidad de tener un representante a la Cámara a mitad de precio”, dijo el analista Luis Trejos.
Es de anotar que en el Mapa de Riesgo Consolidado, en el que coinciden tanto los factores indicativos de fraude electoral como los de violencia, se identificaron 103 municipios en riesgo, lo que representa el 61,3 % del total de los municipios CITREP.
Frente a los municipios de riesgo extremo, se presentó un incremento del 46,5 % en comparación con las elecciones de 2022, pasando de 43 a 63 municipios en dicha categoría.
En el Caribe
Varios municipios de Bolívar, Sucre, Cesar, La Guajira y Magdalena irán este domingo a las urnas para elegir sus representantes en estas circunscripciones especiales, que abarcan varias subregiones estratégicas del Caribe.
Córdoba, El Carmen de Bolívar, El Guamo, María La Baja, San Jacinto, San Juan de Nepomuceno y Zambrano (Bolívar), junto con Colosó, Chalán, Los Palmitos, Morroa, Ovejas, Palmito, San Onofre y Toluviejo (Sucre), son los municipios de Bolívar que conforman la circunscripción 8, conocida como Montes de María.
Por su parte, Agustín Codazzi, Becerril, La Jagua de Ibirico, La Paz, Pueblo Bello y Valledupar (Cesar), junto con Dibulla, Fonseca, San Juan del Cesar (La Guajira) y Aracataca, Ciénaga, Fundación y Santa Marta (Magdalena), conforman la circunscripción 12, que representa a la subregión de la Sierra Nevada, Perijá y Zona Bananera.
En la circunscripción 13 se cuentan los municipios de Arenal, Cantagallo, Morales, San Pablo, Santa Rosa del Sur y Simití, que conforman la subregión del sur de Bolívar, junto con el municipio antioqueño de Yondó.
En la circunscripción 14 (conocida también como sur de Córdoba) se incluye a Puerto Libertador, San José de Uré, Valencia, Tierralta y Montelíbano (Córdoba).
¿Han tenido incidencia?
Patricia Muñoz Yi, profesora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Javeriana, aseguró que existe una percepción de que estas curules no han logrado tener la incidencia ni la importancia esperada dentro de las dinámicas del Congreso.
“Puede ocurrir que algunos congresistas no tengan plena claridad frente al papel que les corresponde y actúen como representantes tradicionales, privilegiando otro tipo de funciones, más allá de visibilizar y adelantar iniciativas en favor de las regiones que fueron organizadas como circunscripciones especiales de paz”, anotó.
En ese sentido, indicó que también han contado con un corto tiempo para que “estas iniciativas logren los niveles de consenso necesarios dentro del Congreso y se traduzcan en proyectos o inversiones concretas que respondan a las necesidades de estos territorios”.
La experta fue enfática al sostener que ha sido clara la ausencia de una estrategia por parte de estos congresistas para articularse y así sacar adelante sus iniciativas legislativas.
“Una de las sugerencias sería que el trabajo de los congresistas elegidos en estas circunscripciones se realice de manera mucho más coordinada con el resto de los miembros del Congreso, con el fin de lograr una labor más efectiva y de mayor impacto”, recalcó.
Puso de presente que en estas elecciones se ha notado la participación de candidatos que no representan a las zonas más sensibles, afectadas y golpeadas por la violencia, como lo planteaba originalmente la norma.
“Hemos visto candidatos cuestionados y el interés de partidos políticos y fuerzas tradicionales por apropiarse de estas representaciones. En ese sentido, podría decirse que, de manera parcial, algunos líderes y representantes de estos territorios lograron llegar al Congreso; sin embargo, la participación también pudo verse afectada o limitada por la intervención de actores políticos tradicionales e incluso de liderazgos locales que intentaron apropiarse o cooptar estos espacios de representación”, puntualizó.
Estos fueron los elegidos hace cuatro años en estas curules
En los comicios de 2022, Luis Ramiro Ricardo Buelvas fue elegido como representante a la Cámara por la circunscripción Montes de María, siendo candidato de la Corporación Narrar Para Vivir.
En las últimas semanas ha estado en el ojo del huracán debido a que busca ser reelegido a través de la Organización Social Asomontemaría. Para la Procuraduría, Ricardo Buelvas estaría incurriendo en doble militancia.
Mientras que Jorge Rodrigo Tovar Vélez, de la Asociación Paz es Vida, fue electo por la circunscripción 12. El hijo del exjefe paramilitar ‘Jorge 40’, quien busca su reelección, obtuvo 17.272 votos en ese momento. Mientras que Juan Carlos Vargas Soler fue electo como representante por la circunscripción 13, con aval de la Asociación de Productores de Cacao (Aprocasur).
En esta contienda es candidato de la misma organización social. Mientras que Leonor María Palencia Vega fue candidata por la Asociación Agropecuaria de Mujeres Víctimas de Jericó y se quedó con la curul de la circunscripción 14 con 6.987 votos.


