Compartir:

Luego de haber recibido las facultades por parte del Concejo de Barranquilla, el alcalde Alejandro Char sancionó el acuerdo que lo autoriza a realizar un aporte bajo condición a la empresa Triple A. Se trata de una cesión gratuita de los derechos para la utilización de la infraestructura para la prestación de los servicios de acueducto, alcantarillado y aseo por un periodo de 20 años.

Leer también: En febrero, listos los primeros tramos de la nueva calle 72

Dicha medida empezará a regir desde el 19 de octubre de 2023, fecha en que debería darse la reversión de dicha infraestructura por la finalización del contrato de concesión para la operación de dichos servicios.

“El agua es nuestro bien preciado, es vida y con esto Barranquilla busca garantizar una prestación del servicio de acueducto, aseo y alcantarillado a largo plazo de manera eficiente y con calidad. Sin duda, esta es una decisión pensada en la ciudad, en su crecimiento y en las próximas generaciones”, aseguró el mandatario distrital.

Es de anotar que una de las condiciones establecidas corresponde a que el valor del aporte estatal no se cobre a los usuarios, al tiempo que Triple A tendrá la responsabilidad de mantenga, conserve y reponga la infraestructura objeto del aporte, así como haga la correspondiente restitución tras finalizado el tiempo.

Por medio de este proyecto, de acuerdo con el Distrito, se crean mejores condiciones para programar inversiones, acceder a financiación en términos más favorables y ejecutar obras que garanticen mejora en los servicios para la gente.

“Seguimos apostando por unos servicios públicos eficientes, tenemos que ir de la mano con el crecimiento de esta ciudad; Barranquilla no solo piensa en el hoy, sino que lo hace de manera visionaria, a largo plazo, vienen más inversiones y todo apuntando a una mejor satisfacción de nuestra gente”, remarcó.

Voces desde el Concejo

Mauricio Villafañez, presidente del Concejo de Barranquilla, resaltó que la empresa Triple A es de mayoría pública, por lo que recalcó la necesidad de fortalecerla para atender retos inmediatos en la ciudad.

“Se está haciendo un aporte que utilizará la Triple A para mostrarse como una empresa más sólida, de tal manera que los bancos puedan otorgarle préstamos y así cubrir los dineros que hoy se adeudan, además de permitir inversiones para llegar a cubrir el 100 % de la infraestructura, ya que hoy falta aproximadamente un 7 %”, sostuvo el concejal liberal en diálogo con EL HERALDO.

A su turno, el conservador Alexis Castillo explicó que no existe riesgo fiscal alguno con la implementación de esta medida, que redundará en beneficios para la ciudadanía.

“Esta decisión no altera el consumo ni el valor de la factura. Por el contrario, estamos vigilando que los subsidios que se entregan desde el Distrito correspondan realmente a los estratos bajos”, mencionó.

Mientras que Andrés Ballesteros, del Centro Democrático, dijo que la iniciativa corresponde a una “muestra clara” de responsabilidad administrativa y de visión a largo plazo por parte del Distrito.

“Es una decisión que no responde a una coyuntura inmediata, sino a una planificación seria y anticipada, orientada a garantizar que, llegada la vigencia de 2033, la ciudad no enfrente traumatismos, improvisaciones ni incertidumbre en la prestación de servicios tan vitales como el agua potable y el aseo”.

Importante: Regresa la estrategia ‘A Tu Barrio Mercado’ con más de 1.000 beneficiados en el barrio La Luz este miércoles

Aseguró, además, que la fórmula elegida resulta sensata y técnicamente sólida, y además beneficia de manera directa al bolsillo del ciudadano, puesto que “el Distrito evita que esa inversión termine trasladándose a la tarifa mensual que pagan los usuarios”.

Cuestionamientos al impacto que tendrá el proyecto

El concejal Antonio Bohórquez lanzó una serie de cuestionamientos frente a los impactos de este proyecto. En primer lugar se refirió al valor de la infraestructura y la necesidad de un peritaje que permita establecer ese monto exacto.

A eso se suma las regalías que dejará de recibir la administración distrital por el uso de la infraestructura: “Con esos dineros se han financiado múltiples inversiones, incluso en saneamiento básico. Además, una porción importante de esos recursos se ha destinado al Fondo de Solidaridad y Redistribución, con el cual se subsidian las tarifas de los estratos más bajos”.

Por eso anotó que “si esos dineros dejan de recaudarse porque ya no habría pago de regalías —al entregarse la infraestructura de manera gratuita por 20 años—, la pregunta que surge, y que hasta ahora no ha sido respondida, es: ¿cómo se va a reemplazar esa fuente de ingresos, que es multimillonaria?”.

Y agregó que “si no se plantea una fuente clara y concreta, podría presumirse que ese faltante tendría que salir del bolsillo de la gente, con más tributos, con aumento de impuestos, con mayor endeudamiento del Distrito o con alguna otra carga para la ciudadanía”.