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El Ministerio de Transporte aprobó el incremento en las tarifas de los buses intermunicipales que operan desde Barranquilla hacia varios municipios del Atlántico, así como en algunas rutas que conectan con Bolívar y Magdalena.

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El ajuste anual, que suele aplicarse a comienzos de año, empezó a regir desde este miércoles por parte de varias empresas transportadoras, aunque no todas las rutas han oficializado el aumento correspondiente a 2026.

Una de las empresas que inició el cobro con las nuevas tarifas fue la Cooperativa de Transportadores del Oriente Atlántico (Cootransoriente), que opera en la vía Oriental entre los municipios de Palmar de Varela y Suan, en el Atlántico; Calamar, Hatoviejo y Arroyo Hondo, en Bolívar; y Pivijay, en el Magdalena.

En el corredor de la Cordialidad también algunas empresas ya comenzaron a aplicar el reajuste, como es el caso de Cootransa y Expreso del Atlántico, que cubren la ruta Barranquilla–Sabanalarga, donde el aumento promedio fue de mil pesos.

En el caso de la ruta Sabanalarga–Barranquilla (viceversa), el pasaje quedó en $11.239, mientras que el servicio VIP con aire acondicionado se fijó en $12.713. Mientras que en rutas de mayor distancia, el pasaje Manatí–Barranquilla asciende a $22.528, y el trayecto Compuertas de Villa Rosa–Barranquilla alcanza los $31.730.

Por su parte, la empresa Cootransguajaro que opera en Baranoa, Usiacurí y Polonuevo sigue evaluando el aumento. Hermides Polo, jefe de línea, informó que aún no se ha oficializado ningún ajuste tarifario, por lo que el pasaje entre Barranquilla y Baranoa se sigue cobrando en $6 mil.

Desmintió versiones difundidas en redes sociales que hablaban de un cobro de $8.000 en esta ruta y aclaró que cualquier modificación será informada únicamente por los canales oficiales de la empresa.

También se está a la espera del anuncio del valor de los buses que operan por la Vía al Mar que incluyen a Puerto Colombia y Juan de Acosta, entre otros municipios ubicados en esta zona costera del departamento.

Igualmente, el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) aún no ha dado a conocer las tarifas para los buses de transporte público y Transmetro.

Buses en mal estado

Una vez estas empresas dieron a conocer el incremento de las tarifas a través de sus redes sociales, los usuarios manifestaron su inconformismo.

Dieron a conocer que el mal estado de los vehículos no amerita que el pasaje cueste más. Una de las mayores quejas de los usuarios es que las sillas, en su mayoría, no sirven y son incómodas, sobre todo teniendo en cuenta que los trayectos son largos.

Así lo denunció Jhon Suárez, usuario frecuente de la ruta entre Barranquilla y el municipio de Palmar de Varela.

“Todos los años sucede lo mismo con los aumentos desproporcionados en los pasajes y no hay ningún control sobre cómo se fijan los precios. Muchas veces argumentan que es por el peaje y otros costos, pero esos no aumentan en la misma proporción”, mencionó.

Sostuvo que las condiciones del servicio no justifican el alza. “El estado de los buses muchas veces no es el mejor y, en mi caso, que viajo todos los días desde Palmar de Varela, el tiempo de espera en horas pico puede ser de hasta media hora”, indicó.

Suárez también cuestionó la falta de regulación: “Lo más preocupante es que no existe una supervisión clara. Las empresas terminan poniendo los precios a su acomodo, sin que haya una autoridad que controle estos aumentos”, afirmó.

Así también lo remarcó Gloria Núñez, usuaria de la ruta entre el municipio de Ponedera y Barranquilla. “Los pasajes aumentaron de manera arbitraria, mientras los buses siguen en mal estado. Hay recorridos que deberían durar 40 minutos y terminan tardando hasta una hora u hora y media porque se detienen constantemente a recoger pasajeros”.

Señaló que no se respetan las normas de tránsito vigentes, pues muchos buses circulan con pasajeros de pie, lo que incrementa los riesgos de inseguridad. “Durante el trayecto se presentan atracos; los buses van tan llenos que los ladrones aprovechan para robar celulares y billeteras, incluso a personas que van dormidas, y nadie responde”.

Por último, la usuaria cuestionó que, pese al alto costo del pasaje, algunos buses con aire acondicionado no lo encienden. “Cobran más caro, pero no prenden el aire para economizar combustible, afectando directamente a los usuarios”, cerró.