Varios precandidatos presidenciales se sumaron al respaldo del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, tras su rechazo al regreso de líderes de estructuras criminales a las cárceles de la ciudad, una decisión que anunció el Gobierno nacional y que, según el mandatario local, podría poner en riesgo la seguridad del Distrito y del departamento del Atlántico.
El pronunciamiento de Char se dio en la mañana de este lunes 12 de enero, cuando expresó su inconformidad frente a la medida y advirtió sobre un posible impacto negativo en los esfuerzos que se vienen adelantando para contener el accionar de las bandas delincuenciales.
Uno de los primeros en reaccionar fue el abogado y precandidato presidencial Abelardo de la Espriella, quien calificó la decisión como “criminal” y aseguró que afecta directamente a las víctimas del conflicto. “Tan criminal como vil e infame con las víctimas del país es este proyecto electoral de Gustavo Petro y su mafia”, afirmó.
Cuestionó que pretender trasladar a las cárceles de Barranquilla a los “delincuentes más peligrosos y sanguinarios”, es sentarse a negociar con ellos como si fueran señores decentes. Y añadió, que esto es dejar que “el hampa se tome las calles enteras para presionar y amedrentar hasta lograr el triunfo de sus listas al congreso y de su heredero político: Iván Cepeda”.
De la Espriella, hizo un llamado a los barranquilleros y al país a rechazar lo que calificó como una “barbarie” y expresó su respaldo a la administración distrital.
En la misma línea, el exgobernador de Antioquia y precandidato presidencial Sergio Fajardo, aseguró que el alcalde Char tiene razón al rechazar la forma como el Gobierno nacional está conduciendo las negociaciones con grupos criminales. “No les interesa la seguridad de Barranquilla ni de los territorios; el interés es electoral”, afirmó, al advertir que se estarían replicando prácticas del llamado “Pacto de la Picota”.
Fajardo señaló que en su eventual gobierno la prioridad será la seguridad ciudadana y territorial, con una estrategia construida de la mano de alcaldes y gobernadores, y no mediante negociaciones que, a su juicio, terminan fortaleciendo a las organizaciones criminales.
Asimismo, el precandidato Felipe Córdoba Larrarte señaló que trasladar criminales de alta peligrosidad a cárceles que no cuentan con condiciones reales de seguridad es una irresponsabilidad que pone en riesgo a Barranquilla y a su gente. “No podemos seguir repitiendo la historia de falsos acuerdos de paz que terminan fortaleciendo a los delincuentes”.
Aseguró que Colombia necesita una política carcelaria firme, “cárceles de alta seguridad, tipo Bukele, para aislar a los criminales más peligrosos, cortar su poder y proteger a la población. La llamada “paz urbana” no puede seguir exponiendo a las ciudades ni premiando al crimen”, afirmó.
Por su parte, el exsenador y precandidato presidencial David Luna expresó su solidaridad con Barranquilla y con el alcalde Char, destacando las inversiones que la ciudad ha realizado en seguridad y tecnología para combatir la extorsión y el crimen. “Mientras dice hablar de derrotar al narcotráfico con Trump, en Colombia fortalece a los mismos narcos que extorsionan, matan y envenenan con droga a niños en las calles”. afirmó, al tiempo que pidió respaldo del Estado a las autoridades locales.
A este rechazo también se sumó el exministro y precandidato Daniel Palacios también respaldó la postura de Char y cuestionó al Gobierno nacional por lo que calificó como una falta de apoyo real a las ciudades en materia de seguridad. Según Palacios, la presencia de estos cabecillas en Barranquilla podría reactivar y agitar las estructuras criminales en el territorio.


















