“Situación con el gas puede agravarse aún más si no se toman medidas a tiempo”: exminminas
Amylkar Acosta precisó que el Gobierno está en deuda de expedir el decreto para importar gas al país y la Creg la resolución que establezca el indexador que regule el precio de este combustible.
Tomada de X @amylkaracostaAmylkar Acosta, ex ministro de Minas y Energía.
El anuncio sobre los racionamientos programados de gas natural en la región Caribe sigue generando reacciones. Amylkar Acosta, experto en temas energéticos, precisó que el “negacionismo” del ministro de Minas y Energías, Andrés Camacho, ha provocado “múltiples contradicciones” en torno a la situación actual del país en temas de energía y gas.
“Le dijo al país que aquí no había ningún riesgo de racionamiento de energía y a renglón seguido participa de la decisión de la Creg, pasando el estado del sistema eléctrico de vigilancia a riesgo y activó el estatuto de desabastecimiento de energía. Ha insistido, contra toda evidencia, que en el país no hay escasez de gas, sin embargo acaba de expedir esta resolución a través de la cual se estará determinando un racionamiento programado en gas natural”, contó.
Acosta señaló que esta situación de desabastecimiento se veía venir, agravándose aún más con el periodo de mantenimiento en el que entrará la regasificadora de Cartagena, la cual es la encargada de importar el gas para las centrales térmicas de generación de energía en la región Caribe.
“En la medida en que no se toman decisiones a tiempo esto puede seguirse agravando, esta es la hora en que pese a los requerimientos que se le han hecho al ministro de Minas y Energía y al Gobierno no se ha expedido un decreto que habilite la importación de gas natural al país y tampoco la Creg ha expedido la resolución por medio de la cual se establece el indexador de precios de ese combustible. Están en mora de expedir esos documentos”, dijo.
Sostuvo que el hecho mismo de la escasez presiona al alza los precios de este energético (gas), toda vez que debe ser importado a precios del mercado internacional, incluido –además– los costos de transporte y la regasificación de este combustible.
“Todos estos costos encarecen el precio que vamos a tener que pagar todos los usuarios incluido el consumo domiciliario. Entonces, el asunto es grave”, apuntó Acosta.