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Un 'dolor de cabeza' ha sido para el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, el contrato de navegabilidad del río Magdalena, adjudicado en 2014 por $2,5 billones al consorcio Navelena, integrado en un 87% por Odebrecht (Brasil) y 13% por Valorcon (Colombia). La firma brasileña está en el centro de un escándalo destapado este miércoles por el Gobierno de Estados Unidos.

La investigación contra Odebrecht se generó supuesta corrupción debido al pago de sobornos para obtener contratos y beneficios en Latinoamérica, el cual ha salpicado a Colombia y puso nuevamente en suspenso al contrato de Asociación Público Privada (APP) para recuperar la navegabilidad del Magdalena.

'Eso nos tiene con dolor de cabeza a todos hace rato. Ojalá el cierre financiero continúe y las obras arranquen pronto. Es un proyecto muy beneficioso para todos en el Caribe y ni hablar para Barranquilla', afirmó este viernes Char, tras la entrega de una obra de canalización en Barrio Abajo.

El contrato con Cormagdalena pareció salvarse la semana pasada, después de seis meses de incertidumbre y cuando estaba a punto de vencer el plazo final para decretar su caducidad. Navelena obtuvo la autorización del Gobierno para el cierre financiero del contrato de APP para recuperación de la navegabilidad. El consorcio logró el respaldo financiero del reconocido banco de Japón Sumitomo Mitsui, con la aprobación de un crédito por 250 millones de dólares, es decir unos $750.000 millones.