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Y ahí estaba Cindy Crawford, imponente, intocable, con 50 años y perturbadoramente sexy. Rodeada por una ‘guardia romana’ de agentes de seguridad que impedían cualquier asomo de autógrafo, selfie u otro acercamiento.

Lucía un vestido negro que dejaba al descubierto el cuello, los brazos y la parte inferior de sus piernas. Los zapatos eran del mismo color y los únicos accesorios que lucía eran su anillo de matrimonio y un reloj de la marca Omega, de la que es embajadora hace 22 años y que la trajo a Colombia. De hecho, esta era la primera vez que la mujer con el lunar icónico más famoso y mejor pagado en los 80 y 90 visitaba el país. El maquillaje era casi imperceptible, solo lo justo alrededor de los ojos y en sus labios. Las arrugas, a las claras, no las quería tapar y eso también hace parte de su sex-appeal, del momento que vive y disfruta, ya no en bikini ni con una camisilla blanca, como en el filme Fair Game, que protagonizó con William Baldwin.

Ahí estaba Cindy Crawford y este periodista de EL HERALDO y revista Gente Caribe. A escasos tres metros de la estrella, en la rueda de prensa que concedió. Estas fueran algunas de las preguntas que respondió, en medio de algunos problemas con el sonido que hicieron que se retirara del recinto, en el norte de Bogotá, en tres oportunidades.

La estadounidense concedió una rueda de prensa en un centro comercial, en el norte de Bogotá.

R En realidad no me he retirado, quizás la historia fue malinterpretada y si bien inicié mi carrera como modelo hoy día estoy evolucionando en otros proyectos, como mi línea de cosméticos o mi libro (Becoming). Disfruto de lo que venga a nivel de retos de ahora en adelante.

R Me encanta la moda y crecí en la moda. Vivo en Malibú y cuando estoy allá me gusta usar camiseta, jean, baletas y un buen reloj, pero cuando voy a eventos me encanta usar un vestido que me guste. Se me hace difícil generalizar. Opto más por cosas que no son específicas de un periodo. Me enfoco más en el aspecto general de mi apariencia.

R El secreto es que no hay secreto, comer bien, dormir bien, hacer ejercicio, no fumar, no tomar mucho licor, un poquito está bien (risas). Es cuestión de aceptarse a uno mismo, de esa manera cuando ves que tienes una arruga por aquí o por allá no ponerse triste, es aceptar el envejecimiento como un proceso natural de la vida.

R No le recomendaría modelar o no hacerlo, es su decisión, tiene 14 años y puede cambiar de opinión miles de veces. En este momento está haciendo algo de modelaje y considero que podría hacerlo bien. No es que le vaya a enseñar cómo modelar, porque al final cada quien tiene su estilo, sí le puedo aconsejar ser puntual, ser toda una profesional en ese campo.

R Cuando empecé como modelo no nos veíamos como marcas que nos podíamos vender, no tenía tanta presión cuando era modelo, pero lo que sí hacía era hacer muchos proyectos y trabajar con marcas que sentía que eran genuinas. Uno debe hacer cosas con las que se apasione, si tú me preguntas si haría un video de ejercicios, sí lo haría, pero si haría una campaña de cigarrillos obviamente no participaría.